Luego de conocerse algunos detalles del entendimiento al que arribaron el Fondo y el gobierno argentino, los mercados reaccionaron eufóricos al despejarse una de las causas de la incertidumbre y se experimenta cierta sensación de alivio. Sin embargo, el horizonte sigue siendo desafiante y la lupa se posa en el Central.

Tras conocerse el entendimiento al que arribaron el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el gobierno argentino, los dólares bursátiles registraron un fuerte descenso. En el caso del “contado con liqui” arbitrado por el G30 retrocedió $7,06 a $226,11 mientras que en el caso del dólar MEP operado vía AL30, el precio descendió $7,09 para situarse en los $216,66. El dólar blue, también operó en la misma sintonía logrando una baja de $10. Pese a que las brechas cambiarias se mantienen por encima del 100%, el mercado experimenta cierta sensación de alivio. ¿Llega la calma a los dólares paralelos?

Una primera lectura en la que la mayoría de los analistas coinciden es que el acuerdo anunciado si bien es positivo, no soluciona las dificultades macroeconómicas existentes. Con el plan plurianual demorado y un endurecimiento en las posturas del gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante enero, los dólares fueron el termómetro que marcó la incertidumbre. Pero el horizonte, ahora más despejado, sigue siendo desafiante. Tras la euforia de los mercados el viernes pasado, la incógnita aparece nuevamente en las reservas brutas que quedaron en su nivel más bajo desde 2016.

“El mercado tomó muy bien el acuerdo. Particularmente me parece que es lógico, tiene números que se pueden cumplir. Reaccionó en consecuencia, tal vez porque estaba volcado a que no iba a haber pago”, expresó el economista Christian Buteler consultado por Ámbito.

En el mismo sentido, coincidió Sebastián Menescaldi, Director Asociado de EcoGo: “La euforia del viernes de los dólares paralelos demuestra que van a seguir estando abajo pero cualquier complicación del mundo nos puede dejar en riesgo. La brecha baja por el acuerdo, pero las reservas son bajas”. Al mismo tiempo, manifestó sus reparos sobre la actuación del Central de ahora en adelante: “Probablemente deba realizar una restricción mayor para sostener las reservas en el corto plazo”.

En conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda, el ministro de Economía, Martín Guzmán, rechazó que esté previsto un salto cambiario y planteó un objetivo para 2022 de crecimiento de las reservas internacionales en u$s5.000 millones. En principio, la búsqueda será fortalecer las reservas al mismo tiempo que se mantendrán las “mini devaluaciones” diarias. De esta manera, el gobierno confía en que el mercado cambiario será menos errático al disolverse uno de los dilemas más importantes que presionaba la economía.

“Hay cosas que no sé bien cómo las van a resolver: tienen una cuestión sobre cómo van a hacer el ajuste fiscal y la cuenta de dólares sigue siendo complicada por la sequia y un contexto internacional más complicado”, explicó Menescaldi.

Lorena Georgio, Economista Jefe de la consultora Equilibra, manifestó que el acuerdo a priori “parece alcanzable” pero estimó que el Banco Central (BCRA) comandado por Miguel Pesce, deberá realizar algún ajuste más sobre el tipo de cambio. “Si bien se descartó un salto brusco, contemplamos que algún ajuste va a haber que hacer sobre todo por la meta de acumulación de reservas de u$s5000 millones. Fue un primer paso en la dirección correcta que evitó el estallido”.

En el corto plazo, Ricardo Delgado, Presidente de Analytica también confía en que no habrá devaluaciones bruscas y da una perspectiva más optimista en el corto plazo: “Es muy factible la acumulación de reservas, sobre todo si el Fondo desembolsa los pagos que se hicieron entre septiembre y febrero. Eso va a engrosar las reservas del Central y es una buena manera de empezar”. A su vez, afirmó que el superávit comercial obtenido en el 2021 no va a repetirse en el 2022 y “va a caer” pero va a aportar a cumplir el objetivo.

¿En busca del equilibrio?
En cuanto a los dólares, Lorena Georgio, Economista Jefe de Equilibra se refirió a cuál será el panorama cambiario en las próximas semanas: “Seguramente esta reacción inicial luego termine moderándose y hay buena parte de la suba de enero 2022 que no fue debido a la incertidumbre en torno al acuerdo sino un tema de estacionalidad de la demanda de pesos que es positiva en diciembre y se revierte en enero y febrero. Todos esos pesos sobrantes emitidos en diciembre, mete presión sobre la brecha”, agregó y puntualizó: “Van a seguir bajando pero no van a volver a los niveles de diciembre 2021”.

En la misma sintonía, Christian Buteler definió como “corrección” lo sucedido el viernes y estimó: “Los dólares pueden bajar un par de pesos más, pero la tendencia de fondo es al alza. Si tenés una inflación del 3,5% por mes, no podemos pretender un tipo de cambio en equilibrio. Las subas del 10% tampoco son de equilibrio”.

Fuente: Ámbito Financiero

By Jessica