El director del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”, José Luis Aguilar, estuvo a cargo del diseño general, la investigación histórica, la recuperación de objetos y el montaje de la exhibición. El espacio conserva los restos de una embarcación comercial construida en 1898.
Este miércoles 26 de agosto se realizó la presentación oficial del Museo Spósito, un nuevo espacio cultural ubicado en la Costanera de Baradero y creado para rendir homenaje a los fundadores de una histórica empresa arenera, actualmente reconocida como una de las principales referentes de la actividad en la región.
El encuentro se desarrolló en un ámbito familiar y reunió a allegados y amistades, quienes pudieron recorrer por primera vez la colección de objetos, fotografías y documentos conservados dentro de un edificio especialmente diseñado para contar una historia profundamente vinculada con el río, el trabajo y su gente.
Participación sampedrina en el proyecto
Para desarrollar integralmente el museo, la empresa convocó al sampedrino José Luis Aguilar, director del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres” de San Pedro.
Aguilar tuvo a su cargo el diseño general del espacio, el montaje de la exhibición, la investigación histórica y la recuperación de los objetos que integran la flamante colección.
El trabajo contó con la colaboración de diferentes integrantes de la familia Spósito, quienes aportaron fotografías, anécdotas, documentación y distintos elementos relacionados con la trayectoria de la empresa.
Por su parte, la dirección edilicia de la obra estuvo a cargo de las arquitectas Susana Degese y Bárbara Spósito.
El “Tudesco”, la pieza central del museo
La exhibición cuenta con una línea de vitrinas que reúne los objetos y las imágenes más antiguas. Otra serie de expositores conserva elementos correspondientes a etapas más modernas de la actividad empresarial y familiar.
Sin embargo, la pieza que domina el centro de la gran sala es el “Tudesco”, el primer barco con el que Don José Spósito comenzó en 1905 a realizar viajes para transportar arena y leña.
La embarcación fue construida en 1898 y sus restos constituyen una pieza única en la región, debido a que corresponden a un barco comercial de finales del siglo XIX.
Su conservación permite reconstruir una parte significativa de la historia del trabajo sobre el río y de las actividades que contribuyeron al desarrollo económico de Baradero y otras localidades de la zona.
Una historia familiar ligada al río
A partir de su presentación, el Museo Spósito tendrá como propósito custodiar y difundir una extensa trayectoria construida sobre el esfuerzo familiar y el trabajo de diferentes generaciones.
El nuevo espacio no solamente recupera la historia de una empresa, sino también una parte de la memoria regional vinculada con las embarcaciones, el transporte de arena y leña y la vida de quienes encontraron en el río su principal fuente de trabajo.




