La clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026 volvió a movilizar a millones de personas en todo el país. Desde Ushuaia hasta La Quiaca, plazas, avenidas y centros urbanos se colmaron de familias, grupos de amigos y fanáticos que salieron a celebrar una nueva noche histórica del equipo de Lionel Scaloni.

Sin embargo, como ya había ocurrido en festejos anteriores, la alegría colectiva también quedó empañada por episodios de violencia protagonizados por grupos minoritarios que provocaron disturbios, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, daños materiales y detenciones en distintas provincias.

En la Ciudad de Buenos Aires, el Obelisco volvió a ser el principal punto de encuentro, mientras que provincias como Córdoba, Santa Fe, Mendoza, San Juan y otras desplegaron importantes operativos preventivos para acompañar la desconcentración de miles de personas.

Pese a esos dispositivos, en varias ciudades se registraron peleas, ataques contra móviles policiales, destrozos en la vía pública, vehículos secuestrados y decenas de aprehensiones por distintos delitos y contravenciones. En San Juan, por ejemplo, las autoridades informaron 24 detenidos y el secuestro de dos automóviles tras los disturbios registrados durante los festejos.

En Córdoba también hubo incidentes en la zona del Patio Olmos y distintos sectores del centro, donde varias personas fueron detenidas luego de enfrentamientos y desmanes registrados durante la celebración.

Mar del Plata tampoco quedó al margen. Allí, los festejos finalizaron con diversos episodios de violencia que requirieron la intervención policial y dejaron personas demoradas.

Villa María fue otro de los puntos donde la celebración terminó con disturbios luego de que grupos de personas protagonizaran enfrentamientos y ocasionaran daños durante la desconcentración.

La otra cara de una fiesta popular

A pesar de esos hechos, los incidentes representaron una porción mínima frente a los millones de argentinos que salieron a festejar de manera pacífica.

Familias enteras, niños, adultos mayores y jóvenes coparon las calles con banderas, camisetas, bombos y canciones en una celebración que volvió a mostrar la enorme capacidad del fútbol para unir al país.

Las autoridades insistieron en que el desafío será mantener ese clima de convivencia durante la gran final del próximo domingo frente a España, reforzando los operativos para evitar que grupos violentos vuelvan a empañar una celebración que pertenece a todos.

En definitiva, la noche dejó dos postales muy distintas: la de un país abrazado por la ilusión de volver a conquistar el mundo y la de una minoría que, una vez más, confundió el festejo con la violencia.

Buenos Aires: incidentes en el Obelisco. Con el correr de la noche, un grupo reducido protagonizó enfrentamientos con efectivos policiales, arrojó objetos y generó corridas que derivaron en detenciones y un importante operativo de seguridad.

Córdoba: detenidos tras los desmanes
En la capital cordobesa, el Patio Olmos volvió a ser el epicentro de los festejos. La celebración derivó en incidentes cuando algunos grupos comenzaron a arrojar botellas y otros elementos contra la Policía. El operativo culminó con varias personas detenidas y el control de la situación durante la madrugada.

San Juan: 24 detenidos y vehículos secuestrados
San Juan fue una de las provincias donde se registró el mayor número de procedimientos policiales. Según informaron las autoridades, hubo 24 personas detenidas y el secuestro de dos vehículos por distintos hechos ocurridos durante los festejos.

Atlanta (Estados Unidos): incidentes entre hinchas
La tensión también se trasladó al lugar donde se disputó la semifinal. Finalizado el encuentro, se registraron enfrentamientos entre simpatizantes argentinos e ingleses en las inmediaciones del estadio Mercedes-Benz, lo que obligó a la intervención de la Policía de Atlanta para separar a ambos grupos.

Mar del Plata: disturbios durante la desconcentración
En Mar del Plata también se registraron incidentes cuando finalizaban los festejos. La Policía debió intervenir para controlar disturbios protagonizados por grupos violentos, mientras que varias personas fueron identificadas y demoradas

Rosario: un festejo multitudinario con fuerte operativo

Miles de rosarinos coparon el Monumento Nacional a la Bandera para celebrar la clasificación. El importante despliegue policial permitió que la desconcentración se desarrollara sin hechos de gravedad de gran magnitud, aunque se realizaron intervenciones preventivas durante la noche.

Mendoza: controles para evitar desmanes
En Mendoza los festejos estuvieron acompañados por un amplio operativo de prevención en los principales espacios públicos. Las autoridades reforzaron los controles para evitar incidentes y garantizar una desconcentración ordenada.

Tucumán: miles en las calles
La celebración también fue multitudinaria en Tucumán, donde cientos de hinchas colmaron el centro de la capital apenas terminó el partido. La presencia policial permitió contener la situación y evitar hechos de gravedad durante la mayor parte de la noche.