La investigación conecta dos violentos robos ocurridos durante julio: uno en una vivienda de Ruiz Moreno al 1750, en San Pedro, donde tres encapuchados armados sorprendieron a una familia mientras dormía; y otro contra una mujer de 77 años en Baradero, que fue atada dentro de su casa. Cámaras de seguridad, informes telefónicos y datos de geolocalización llevaron a los investigadores hasta Marcos Paz. Allí fue aprehendido Alberto Espínola, de 37 años, y fueron recuperados 12 relojes que las víctimas de San Pedro reconocieron como propios.
Una extensa investigación desarrollada por la Sub DDI Baradero-San Pedro, con intervención de distintas dependencias policiales y judiciales, permitió avanzar en el esclarecimiento de dos violentas entraderas ocurridas en San Pedro y Baradero durante julio y que, de acuerdo con los elementos reunidos por los investigadores, no serían hechos aislados.
El procedimiento culminó con un allanamiento en Marcos Paz, la aprehensión de Alberto Espínola, de 37 años, el secuestro de armas de fuego y municiones y la recuperación de numerosos elementos.
Entre lo incautado aparecen 12 relojes que, según informó la DDI, ya fueron reconocidos por las víctimas del robo ocurrido en San Pedro.
La investigación tiene, además, un antecedente clave: Espínola había sido identificado el 1° de agosto en Baradero junto a otro hombre que tenía pedido de captura. En aquel momento no existían elementos suficientes para detenerlo por las entraderas, pero ese procedimiento aportó información que posteriormente permitió profundizar la pesquisa y llegar hasta Marcos Paz.
La entradera de San Pedro: tres encapuchados sorprendieron a una familia mientras dormía
El primero de los hechos investigados ocurrió durante la madrugada del 13 de julio, en una vivienda ubicada en Ruiz Moreno al 1750, en San Pedro.
Eran aproximadamente las 4.15 y los moradores se encontraban durmiendo cuando tres hombres con sus rostros cubiertos ingresaron por la puerta trasera de la propiedad.
Según la denuncia, los delincuentes estaban armados y, mediante amenazas con un arma de fuego, redujeron a las víctimas.
Tras recorrer la vivienda, escaparon llevándose una importante suma de dinero, varios relojes y un arma de fuego.
Por ese episodio se inició una investigación con intervención de la UFI N° 11 de San Pedro.
Baradero: cuatro encapuchados ataron a una mujer de 77 años
Diez días después ocurrió otro episodio de características similares, esta vez en Baradero.
El 23 de julio, una mujer de 77 años dormía en su vivienda de Rodríguez al 370 aproximadamente cuando fue sorprendida por cuatro hombres encapuchados.
De acuerdo con su declaración, los delincuentes consiguieron ingresar por una ventana después de violentar una reja.
Una vez dentro de la propiedad, redujeron a la mujer, la ataron y la dejaron sobre la cama mientras revisaban los distintos ambientes de la vivienda.
Finalmente escaparon llevándose una suma millonaria de dinero.
La investigación de este segundo episodio quedó en manos de la UFI N° 8 de Baradero.
Cámaras, teléfonos y geolocalización: cómo vincularon los dos hechos
A partir de ambos robos comenzó un trabajo conjunto de la Sub DDI Baradero-San Pedro, con colaboración de los Gabinetes Técnicos Operativos de las comisarías de ambas ciudades.
Uno de los puntos centrales fue el análisis de cámaras de seguridad aportadas por las áreas de Seguridad Ciudadana de San Pedro y Baradero.
A ese material se incorporaron posteriormente distintos informes y cruces de información.
Según detalló la DDI, los investigadores analizaron reportes telefónicos, registros correspondientes a antenas de telefonía y datos de geolocalización, entre otros elementos.
El cruce de toda esa información permitió establecer coincidencias entre ambos episodios y avanzar sobre la hipótesis de la existencia de un grupo organizado que habría participado de las entraderas.
La investigación también permitió individualizar a diferentes personas y establecer que uno de los principales sospechosos se encontraba en Marcos Paz.
El antecedente que resultó clave
Pero antes del allanamiento ocurrió un episodio que terminaría siendo importante para la investigación.
El 1° de agosto, personal de la Sub DDI realizaba tareas en el ingreso a Baradero cuando detectó un Chevrolet Corsa con vidrios polarizados y las patentes tapadas.
Los policías interceptaron el automóvil e identificaron a sus ocupantes.
El conductor resultó ser Daniel Osvaldo Pinto, de 44 años, sobre quien pesaba una orden de captura activa por robo agravado en banda, solicitada por la Justicia de Mercedes.
Pinto fue detenido.
Sin embargo, había otro dato que en aquel momento todavía no podía dimensionarse: junto a él se encontraba Alberto Espínola, el hombre que posteriormente sería aprehendido durante el allanamiento en Marcos Paz.
En aquel procedimiento, según explicó la DDI, no existían elementos suficientes para vincular judicialmente a Espínola con las entraderas, por lo que la Fiscalía de Baradero no adoptó ninguna medida restrictiva contra él.
Pero su identificación permitió a los investigadores obtener nueva información y continuar siguiendo sus movimientos.
Ese trabajo terminaría convirtiéndose en una de las piezas que condujeron al allanamiento realizado ahora.
Allanamiento en Marcos Paz
Con los elementos incorporados a la causa, intervino la UFI N° 8 de Baradero y se obtuvieron las correspondientes órdenes del Juzgado de Garantías N° 2 de San Nicolás.
El operativo se desarrolló en una vivienda situada en Arolas al 300, barrio El Zorzal, de Marcos Paz.
Participaron efectivos de la Sub DDI Baradero-San Pedro, personal policial de Baradero y San Pedro, la Sub DDI Marcos Paz y el GAD de Exaltación de la Cruz.
Durante el procedimiento fue aprehendido Alberto Espínola, de 37 años.
Además, los investigadores encontraron armas, municiones, teléfonos, dinero y diferentes objetos que fueron incorporados a la causa.
Doce relojes reconocidos por las víctimas de San Pedro
Uno de los resultados más importantes del allanamiento estuvo relacionado directamente con la entradera de San Pedro.
Los efectivos secuestraron 12 relojes de distintas marcas, entre ellas Casio, Festina, Citizen y Jon L. Cook.
Según informó oficialmente la DDI, los relojes fueron reconocidos por las víctimas del robo de Ruiz Moreno como los que habían sido sustraídos de su vivienda durante la madrugada del 13 de julio.
Este reconocimiento constituye uno de los elementos que vinculan el allanamiento de Marcos Paz con el hecho ocurrido en San Pedro.
También fueron secuestrados dinero en moneda extranjera y teléfonos celulares, que serán objeto de las correspondientes pericias.
Dos revólveres y casi medio centenar de municiones y vainas
El procedimiento permitió además secuestrar armamento.
Dentro de la propiedad fueron encontrados un revólver calibre .32 marca Iver Johnson y otro revólver calibre .25.
La Policía informó también el hallazgo de casi medio centenar de municiones y vainas servidas.
Todos estos elementos quedaron secuestrados y serán sometidos a peritajes para determinar, entre otras cuestiones, si alguna de las armas puede ser vinculada con los hechos investigados.
También encontraron drogas y un cultivo de cannabis
El allanamiento abrió además una investigación independiente vinculada con estupefacientes.
Según el reporte policial, dentro de la propiedad fueron encontrados estupefacientes y una instalación preparada para el cultivo y mantenimiento de plantas de cannabis sativa.
A partir de ese hallazgo se iniciaron actuaciones por infracción a la Ley 23.737, con intervención de la UFI N° 7 de Mercedes.
La situación judicial de los investigados
La investigación involucra actuaciones de distintas fiscalías debido a que los hechos ocurrieron en diferentes jurisdicciones.
Por la entradera registrada en Baradero interviene la UFI N° 8, que dispuso la imputación del propietario de la vivienda allanada en Marcos Paz en el marco de la investigación por el robo calificado.
En paralelo, la UFI N° 11 de San Pedro ordenó la aprehensión de Alberto Espínola.
De acuerdo con la información suministrada por la DDI, Espínola quedó investigado por robo agravado por el uso de arma, en poblado y en banda, en relación con el hecho ocurrido en San Pedro.
A esto se agregan las actuaciones por infracción a la Ley de Drogas iniciadas a partir de lo encontrado durante el allanamiento.
La investigación continúa abierta y busca determinar la participación que habría tenido cada uno de los sospechosos y avanzar sobre el resto de las personas que pudieron haber integrado el grupo que actuó en las entraderas.
El resultado del allanamiento representa un avance especialmente significativo para la causa de San Pedro: a casi dos meses del violento ingreso a la vivienda de Ruiz Moreno, parte de los objetos sustraídos fueron encontrados a más de 100 kilómetros de la ciudad y reconocidos por sus propietarios, mientras la investigación intenta reconstruir el recorrido y la composición completa del grupo que habría participado de los robos.

