La identificación de dos féretros permitió vincularlos con el panteón de la Sociedad Italiana. Uno de los procedimientos se habría realizado antes del plazo establecido. El Municipio denunció el caso ante la Justicia y una nueva ordenanza busca reforzar los controles sobre los espacios privados.

La aparición de cajones destruidos y restos humanos en un sector externo al Cementerio Municipal de San Pedro abrió una investigación penal para determinar responsabilidades y esclarecer de qué manera llegaron hasta ese lugar.

El caso tomó estado público luego de que el medio 360 Noticias difundiera un impactante video, presuntamente filmado por un grupo de pescadores que había llegado a la zona portuaria. En las imágenes se observaban restos de féretros y piezas óseas en un camino próximo al Cementerio, sobre la calle lateral que comunica el sector de la arenera con Celupaper.

Luego de recibir la filmación, el secretario de Servicios Públicos, Adrián De Vito, y el director del Cementerio Municipal, Lucas Silva, recorrieron la zona hasta localizar el lugar. Posteriormente, personal municipal recogió los restos, preservó las placas identificatorias que todavía permanecían adheridas a los cajones y trasladó todo a un depósito del cementerio.

Las placas permitieron identificar los féretros

De acuerdo con las primeras averiguaciones, los cajones pertenecerían a dos personas —un hombre y una mujer— que habían sido ingresadas al panteón de la Sociedad Italiana, uno de los seis espacios privados que funcionan dentro del predio municipal.

La identificación fue posible a partir de las placas encontradas. Al contrastar esos datos con los registros del Cementerio, las autoridades comprobaron que uno de los ingresos se había producido en 1982 y el otro en 1994.

Este último caso presenta una posible irregularidad. Según explicó De Vito, deben transcurrir 35 años antes de efectuar una reducción, pero en este caso habrían pasado aproximadamente 32 años.

Por el momento, se desconoce quién solicitó o autorizó el procedimiento, cuándo fue realizado, quiénes participaron y cuál debía ser el destino final de los restos.

El Cementerio Municipal cuenta con seis panteones administrados de manera privada: los correspondientes a la Sociedad Italiana, Sociedad Española, Policía Bonaerense, Sindicato de Trabajadores Municipales, Mutual y Junta Nacional de Granos.

Aunque todos se encuentran dentro de un predio público y reciben servicios municipales, poseen administraciones propias. Esta particularidad habría generado durante años dificultades para supervisar los movimientos efectuados en su interior.

Según sostuvo De Vito, la situación más compleja se presenta en el panteón de la Sociedad Italiana, debido a que las autoridades municipales no dispondrían de sus llaves ni contarían con un control directo sobre los procedimientos realizados allí.

El funcionario indicó que en ese espacio se habrían llevado adelante reducciones sin intervención del personal municipal y sin comunicar formalmente la identidad de las personas involucradas, quién había solicitado las tareas o qué destino se les había dado a los restos.

Reclamos anteriores y un hecho de mayor gravedad

La problemática no sería nueva. Desde la administración del Cementerio aseguran que ya se habían efectuado reclamos por el tratamiento de los residuos generados durante la rotura de nichos y cajones.

Sin embargo, la aparición de restos humanos fuera del predio elevó considerablemente la gravedad del caso y motivó la intervención judicial.

Luego de consultar con el área legal del Municipio, las autoridades resolvieron presentar una denuncia penal. La presentación fue realizada por Lucas Silva, acompañado por Adrián De Vito, con el objetivo de que la Justicia investigue cómo se efectuaron las reducciones y determine quiénes intervinieron.

Las autoridades municipales tendrían identificado al trabajador que habitualmente realizaría este tipo de tareas para la Sociedad Italiana. También contarían con documentación que vincularía los dos féretros encontrados con ese panteón. De todos modos, será la investigación penal la encargada de establecer responsabilidades concretas.

Una nueva ordenanza para reforzar los controles

El episodio se conoció pocos días después de la aprobación de una nueva ordenanza que regula el funcionamiento del Cementerio Municipal y busca establecer mayores controles sobre los panteones privados.

La normativa apunta a ordenar prácticas que hasta el momento se desarrollaban con cierta autonomía dentro de un espacio público y a garantizar que cada reducción quede debidamente autorizada, identificada y registrada.

Mientras avanza la causa judicial, todavía quedan interrogantes centrales: quién ordenó las reducciones, por qué una de ellas se habría efectuado antes del plazo establecido y cómo los cajones y restos humanos terminaron abandonados fuera del Cementerio Municipal.