Macarena Bernio es la mamá de Fausto, un niño sampedrino de 10 años que recientemente fue diagnosticado con TDAH y un trastorno psicótico agudo. Después de permanecer internado durante once días en el Hospital Militar, comenzó un tratamiento que requiere controles y terapias periódicas en Buenos Aires.
La familia debe afrontar semanalmente los gastos de traslado mientras espera la tramitación del Certificado Único de Discapacidad (CUD), que posteriormente permitiría cubrir los viajes. Para reunir el dinero necesario, Macarena organizó un sorteo solidario con más de 40 premios donados por vecinos y emprendimientos.
Los primeros síntomas
En diálogo con Crónica San Pedro, Macarena relató que los primeros episodios se presentaron el 15 de junio, cuando Fausto comenzó a experimentar alteraciones en la percepción.
“Veía que las cosas se distorsionaban, se movían y cambiaban de forma”, contó. Días después, el cuadro se intensificó y el niño bajó corriendo las escaleras, visiblemente angustiado por aquello que estaba observando.
La familia consultó inmediatamente con su pediatra y posteriormente acudió a la guardia. Allí le realizaron análisis, una tomografía y diferentes estudios para descartar otras posibles causas.
Durante esos controles también se detectó un quiste en el cerebelo que, según le explicaron a la familia, por el momento no ocasionaría inconvenientes, aunque deberá permanecer bajo seguimiento médico. Fausto tiene programadas consultas con neurología y neurocirugía durante septiembre.
Finalmente permaneció internado durante once días en el Hospital Militar, donde fue evaluado por diferentes profesionales y se estableció un plan de tratamiento.
Terapias, controles y viajes semanales
Fausto necesita concurrir al psicólogo todas las semanas y mantener controles con psiquiatría. La familia también participa de encuentros de orientación para padres y debe completar nuevos estudios, entre ellos un psicodiagnóstico y una evaluación cognitiva.
El niño había realizado anteriormente pruebas relacionadas con el TDAH, pero la documentación debe tener una antigüedad menor a seis meses para poder avanzar con la gestión del CUD. Por ese motivo fue necesario comenzar nuevamente parte del proceso de evaluación.
La mayoría de los turnos son otorgados en Buenos Aires y la familia debe salir de madrugada para llegar a tiempo.
“Es agotador porque tengo que estar continuamente mirándolo”, expresó Macarena. Actualmente Fausto se encuentra medicado y no presenta alucinaciones todos los días, aunque su mamá explicó que atraviesa momentos de irritabilidad, sensibilidad ante los ruidos y episodios en los que puede golpearse.
Para ayudarlo a canalizar lo que siente, cuando es posible también concurre a taekwondo. Mientras tanto, los profesionales evalúan su evolución y si resulta necesario modificar la medicación o la frecuencia de los controles.
Su vida cotidiana y la escuela
Fausto continúa asistiendo normalmente a la escuela. Su mamá destacó su facilidad para Matemática y contó que suele resolver mentalmente los ejercicios, aunque se frustra cuando debe escribir todo el procedimiento.
La situación también obligó a suspender un viaje escolar previsto para septiembre, debido a que todavía no cuenta con acompañante y Macarena no podía participar como mamá.
La empresa responsable comprendió la situación y devolvió gran parte del dinero abonado. La familia le explicó a Fausto lo sucedido y buscará realizar junto con él algunas de las actividades que formaban parte del viaje.
“Sabemos que no es lo mismo ir con los padres que con sus compañeros, pero queremos que pueda disfrutarlo en familia”, señaló.
Un sorteo para cubrir los traslados
Macarena aclaró que la principal necesidad de la familia es contar con el dinero necesario para viajar y garantizar la continuidad del tratamiento hasta que se otorgue el CUD.
Con ese objetivo puso en marcha un sorteo que ya reúne más de 40 premios aportados por personas, comercios y emprendimientos que decidieron colaborar.
También agradeció especialmente el acompañamiento recibido durante la internación y destacó a la pediatra Florencia Belén, quien se ofreció a colaborar con los traslados.
A esta cadena solidaria se sumó el doctor Jorge Marceillac, quien pagó los pasajes de ida y vuelta en Rucar para los viajes previstos a la Ciudad de Buenos Aires durante los días 24, 25 y 27 de agosto.
Quienes deseen colaborar con el sorteo o comunicarse con la familia pueden hacerlo al número informado por Macarena: 3329 67-8003.
“Solamente necesitamos cubrir los viajes. Después, cuando tengamos el CUD, nos irán explicando cómo continúa todo”, expresó.
La familia busca garantizar que Fausto pueda sostener sus terapias, realizar los estudios pendientes y transitar este proceso con el acompañamiento profesional que necesita.


