Un importante operativo sanitario internacional se mantiene en marcha tras el brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius, una embarcación de expedición que navegaba por el Atlántico Sur y que actualmente se encuentra bajo estrictos controles sanitarios.
Hasta el momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó al menos cinco casos positivos de hantavirus y varios casos sospechosos, mientras que tres personas murieron vinculadas al brote: una pareja neerlandesa y otro pasajero que permanecía a bordo del barco.
Evacuaciones, cuarentenas y vuelos medicalizados
Durante las últimas horas, tres pasajeros sospechosos de estar infectados fueron evacuados desde Cabo Verde en aviones sanitarios rumbo a Países Bajos. Dos de ellos ya llegaron a Ámsterdam y fueron trasladados en ambulancias a centros especializados, mientras que el tercer evacuado arribó posteriormente tras un retraso causado por fallas técnicas en el sistema de soporte médico del avión.
La situación obligó a activar protocolos internacionales de bioseguridad. Incluso uno de los vuelos tuvo que aterrizar de emergencia en las Islas Canarias para reparar una “burbuja de aislamiento” utilizada para trasladar a uno de los pacientes.
Las autoridades españolas confirmaron además que el crucero atracará este sábado en Tenerife, donde los pasajeros serán sometidos a controles sanitarios y cuarentenas preventivas antes de regresar a sus respectivos países.
La hipótesis que apunta a Sudamérica
Uno de los puntos que más preocupa a las autoridades sanitarias es el posible origen del brote. Según la principal hipótesis que investigan organismos internacionales y autoridades argentinas, una pareja neerlandesa habría contraído el virus durante una visita a Ushuaia antes de abordar el crucero.
La sospecha apunta a una posible exposición a roedores mientras realizaban observación de aves en zonas cercanas a un vertedero. Aunque oficialmente todavía no fue confirmado, el Ministerio de Salud argentino ya anunció que enviará equipos técnicos del Instituto Malbrán a Tierra del Fuego para capturar y analizar roedores en áreas vinculadas al recorrido de los pasajeros.
Además, se confirmó que la cepa detectada sería la variante Andes, una de las pocas cepas de hantavirus con posibilidad de transmisión entre personas en situaciones excepcionales.
El caso encendió alertas sanitarias en varios países. Estados Unidos, Francia, Reino Unido y otros estados europeos comenzaron monitoreos preventivos sobre pasajeros que estuvieron a bordo del crucero o compartieron vuelos con personas infectadas.
Sin embargo, tanto la OMS como distintos organismos sanitarios internacionales intentaron llevar tranquilidad y remarcaron que el riesgo global continúa siendo bajo.
“Esto no es el próximo COVID”, aseguró Maria Van Kerkhove, directora de preparación para epidemias y pandemias de la OMS, quien explicó que se trata de una enfermedad grave pero de baja transmisión generalizada.
Mientras tanto, el crucero continúa bajo seguimiento sanitario internacional y se espera que durante los próximos días se conozcan nuevos resultados sobre pasajeros y tripulantes.

