El hermano del trabajador gravemente herido en la explosión del camión cisterna rompió el silencio en una emotiva entrevista con el programa Sin Anestesia en radio streaming de Crónica San Pedro.
Contó cómo recibió la noticia, reveló el estado de salud de Lucas, cuestionó la falta de acompañamiento de los dueños de la empresa CASO S.A y renovó un pedido que hoy une a toda la comunidad: «Sigan rezando por él».
Ya pasaron varios días desde la explosión del camión cisterna ocurrida en una estación de servicio de San Pedro, pero la batalla más difícil recién comienza para Lucas Tommasi, el trabajador que sufrió gravísimas quemaduras y permanece internado en estado crítico en el Hospital Fitz Roy.
En una entrevista exclusiva, su hermano Franco Tommasi habló por primera vez sobre el dramático momento que atraviesa la familia. Con la voz quebrada en varios pasajes, reconstruyó cómo se enteró del accidente, contó cuál es el estado actual de Lucas, relató la última conversación que mantuvo con él antes de que fuera sedado y expresó su dolor por la escasa presencia de la empresa donde trabajaba desde hacía casi dos décadas.
Pero, sobre todo, dejó un mensaje que hoy resume la esperanza de toda la familia:
«Lo único que les pedimos es que sigan rezando por Lucas.»
Lucas permanece internado sedado, con asistencia respiratoria mecánica y bajo estrictos cuidados médicos.
Franco explicó que las lesiones siguen siendo extremadamente graves.
«Él tiene un 70% del cuerpo quemado, con alrededor de un 40% de quemaduras de tercer grado, que son las más graves. Hasta ahora no tiene ningún órgano comprometido. Las vías respiratorias están bien porque, al haber sido al aire libre, no aspiró humo ni el calor de la explosión. Está entubado, sedado y tenemos que seguir esperando.»
El joven ya fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas.
«Tuvo una cirugía el domingo y otra el lunes. Nos explicaron que son para retirar la piel quemada.»
La última conversación entre ambos quedó grabada para siempre.
«Él llegó a Buenos Aires hablando. Habló conmigo y me contó todo lo que había pasado. Esa fue la última vez que pudimos hablar. Cuando volvimos al otro día ya había entrado al quirófano y salió entubado.»
Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista fue cuando Franco recordó cómo recibió la noticia.
Todo comenzó con un llamado telefónico.
«Me llamó un amigo que justo iba a cargar combustible. Me dijo: ‘Che, tu hermano… tu hermano…’. Yo no entendía nada. Lo único que sabía era que había una columna enorme de humo negro.»
Segundos después llegó la frase que jamás olvidará.
«Me dijo: ‘Es tu hermano, está desnudo’. Imaginate mi reacción. No entendía nada de lo que me estaba diciendo.»
Mientras tanto, otra parte de la familia comenzaba a enterarse del desastre.
«Mi hermana vive enfrente del lugar donde pasó todo. Creo que ella se enteró prácticamente al mismo tiempo.»
Dieciocho años de trabajo
Lucas llevaba casi dos décadas trabajando para la empresa.
«Mi hermano era chofer desde hacía 18 años. Principalmente transportaba combustible.»
Franco aclaró que no estuvo presente durante el accidente y que únicamente puede transmitir lo que Lucas alcanzó a contarle antes de ser sedado.
«Yo no estaba ahí y no puedo garantizar nada porque no lo vi. Lo que sé es lo que me contó mi hermano.»
Según ese relato, estaban realizando un transbordo de combustible entre dos cisternas.
«Me explicó que estaban pasando combustible de una cisterna a otra utilizando una motobomba que funciona a nafta. Es la que usan siempre, según me dijo. Después será la Justicia la que determine exactamente qué pasó.»
También señaló que numerosas personas se comunicaron con la familia asegurando haber presenciado el momento de la explosión.
«Nos llamó mucha gente diciendo que estaba ahí, que vio todo o que estaba cargando combustible cuando ocurrió.»
Franco también se refirió al vínculo con la empresa para la que trabajaba su hermano.
Su relato dejó en evidencia el malestar de la familia.
«La verdad es que el único contacto que tuvimos fue mientras Lucas estuvo internado acá en San Pedro. Después de eso, los dueños nunca más se comunicaron con nosotros.»
Según explicó, solo recibieron un llamado desde Recursos Humanos.
«Lo único que nos dijeron fue que, si necesitábamos una camioneta para trasladarnos, estaba a disposición. Después nadie fue a vernos ni volvió a comunicarse.»
«La gente de San Pedro es impresionante»
Si hubo algo que emocionó profundamente a la familia fue la solidaridad recibida desde todos los rincones del país.
«Jesica, nosotros no dejamos de sorprendernos. La amabilidad que tiene la gente de San Pedro es impresionante.»
«Nos escribe gente de Ushuaia, Rosario, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, Pergamino, Baradero… Es increíble.»
Franco reconoce que, en medio del dolor, ese acompañamiento se convirtió en una fuerza indispensable.
«Estamos profundamente agradecidos con todos. También con los medios, porque supieron respetar nuestros tiempos.»
«Creemos que tanta gente rezando lo está sosteniendo»
En el tramo final de la entrevista llegó el pedido que más moviliza hoy a la familia.
Para ellos, la cadena de oración representa mucho más que un gesto simbólico.
«Estamos tan agarrados a esas cadenas de oración… Yo creo que gran parte de que mi hermano hoy esté estable es por toda la gente que sigue rezando por él.»
Y volvió a insistir con un mensaje que conmovió a toda la comunidad.
«Lo que les pido es que sigan poniéndolo en cadena de oración, que sigan rezando por Lucas. Para nosotros ese es el apoyo más grande que podemos tener.»
Mientras Lucas continúa internado en estado crítico y los médicos siguen minuto a minuto su evolución, San Pedro permanece unido detrás de un mismo deseo.
Las muestras de afecto, los mensajes y las cadenas de oración se multiplican en cada rincón.
Porque hoy, más allá de la investigación que intentará determinar cómo ocurrió la explosión, hay una prioridad que atraviesa a familiares, amigos y vecinos. Que Lucas pueda volver a casa.




