El artista sampedrino continúa abriéndose camino en las grandes producciones nacionales. Después de su participación en otra ficción de Underground, la productora volvió a convocarlo y esta vez será parte de los dos capítulos finales de la tercera temporada de En el barro, una de las series argentinas de Netflix con mayor repercusión internacional.
Hay llamados que significan mucho más que una nueva jornada de trabajo. Para Mariano Lanfranconi, recibir nuevamente una convocatoria de Underground significó confirmar que aquel primer paso dentro de una gran producción audiovisual argentina no había quedado solamente en una experiencia.
Esta vez fueron a buscarlo nuevamente.
El artista de la zona, cuya carrera Crónica San Pedro viene siguiendo, fue convocado para participar en los dos últimos capítulos de la tercera temporada de En el barro, la ficción producida por Underground para Netflix.
La noticia llega pocos meses después de que Crónica San Pedro contara su incorporación a El tiempo puede esperar, otra producción de Underground, protagonizada por Carla Peterson y Luciano Castro. Aquella experiencia significó para Lanfranconi la posibilidad de mostrarse en una faceta actoral diferente y trabajar dentro de una producción de gran escala.
Ahora llegó un nuevo llamado.
Una extensa jornada de grabación en Hurlingham
Según contó el propio Mariano a Crónica San Pedro, el viernes recibió la convocatoria de Underground.
La respuesta fue inmediata y la sorpresa, enorme.
Este martes participó de una extensa jornada de rodaje en Hurlingham, que comenzó alrededor de las 14.00 y terminó recién cerca de las 3.00 de la madrugada.
Y no se trató simplemente de una aparición aislada.
Lanfranconi contó que tuvo escenas directas con Marco Antonio Caponi y Érika de Sautu Riestra, dos de los intérpretes que forman parte de esta nueva etapa de la producción.
La participación de De Sautu Riestra en la tercera temporada está confirmada públicamente junto a figuras como Ana Garibaldi, Lorena Vega, Carolina Ramírez, María Becerra, Valentina Zenere y Juana Molina.
“No podía creer que me habían llamado”
Pero detrás de los nombres, las cámaras y una jornada de casi 13 horas de grabación hay algo que para Mariano tiene todavía mayor valor: haber sido convocado nuevamente.
“Es un pasito más en este trabajo que elegí y que respeto tanto. Haber recibido el llamado, no podía creerlo”.
Porque en una actividad en la que cada casting y cada participación abren —o no— la posibilidad de una nueva oportunidad, que una productora vuelva a convocar a un artista después de haber trabajado con él constituye un paso significativo en su recorrido profesional.
Esta vez, además, la oportunidad lo coloca dentro de una ficción que consiguió una importante repercusión fuera de Argentina.
Una serie argentina que llegó al mundo
En el barro nació dentro del universo de El Marginal y desarrolla su historia alrededor de una cárcel de mujeres. Underground y Netflix confirmaron la tercera temporada después del desempeño internacional alcanzado por la segunda entrega.
La segunda temporada llegó al puesto número 1 del Top 10 semanal de Netflix en Argentina y alcanzó el sexto lugar del ranking global de series de habla no inglesa, con 2,5 millones de visualizaciones durante la semana informada por la plataforma.
La tercera temporada continúa actualmente en producción y está prevista para 2027.
Y en los capítulos finales de esa nueva entrega habrá presencia de nuestra zona.
Paso a paso, pero cada vez más lejos
Quizás sea justamente esa la historia detrás de la noticia.
No se trata de presentar una participación como si significara haber llegado definitivamente a un lugar, sino de observar cómo una carrera se construye sumando oportunidades.
Primero llegó una producción. Después, el contacto quedó. Ahora Underground volvió a llamarlo y le permitió compartir escenas con actores de trayectoria dentro de una de sus principales ficciones.
Para Mariano, es “un pasito más”.
Visto desde San Pedro, es otro paso importante de un artista local que sigue ganándose un lugar en una industria difícil, donde muchas veces la mejor señal después de un trabajo es precisamente que el teléfono vuelva a sonar.

