Una vecina relató a Crónica San Pedro el dramático episodio que sufrió durante la madrugada junto a su familia. Asegura que es la segunda vez en menos de un mes que ingresan a robar a su vivienda. Los delincuentes escaparon cuando otros integrantes de la casa se despertaron por los ruidos.
Una familia vivió momentos de extrema tensión durante la madrugada, cuando delincuentes ingresaron a su vivienda mientras sus integrantes dormían. De acuerdo con el relato de una de las damnificadas a Crónica San Pedro, uno de los intrusos llegó hasta la habitación de su abuela y le tapó la boca para evitar que gritara.
El hecho se produjo alrededor de las 4 de la madrugada. Según explicó la vecina, ella se encontraba durmiendo junto a su pareja en otra habitación, con la puerta cerrada, por lo que inicialmente no advirtieron que había personas dentro de la propiedad.
“A mi abuela la tenía uno, todo encapuchado, en la pieza”, relató.
La mujer presume que habría participado al menos otra persona, que podría haberse mantenido en el exterior de la vivienda.
Se despertaron por un ruido y los delincuentes escaparon
La situación cambió cuando la pareja escuchó el ruido del pasador de una puerta.
“Cuando nosotros escuchamos el ruido del pasador de la puerta, nos levantamos. Cuando salimos ya no estaban”, contó la damnificada.
Según su testimonio, los delincuentes habrían escapado atravesando la propiedad de un vecino.
La familia constató posteriormente el faltante de dinero y un teléfono celular perteneciente a la abuela, un aparato antiguo tipo “tapita”.
La vecina considera que no lograron llevarse más pertenencias precisamente porque ellos se despertaron y los intrusos debieron abandonar rápidamente la vivienda.
“Es la segunda vez en menos de un mes”
El episodio adquiere todavía mayor gravedad por un antecedente denunciado por la propia familia.
“Es la segunda vez en menos de un mes que nos entran a robar”, aseguró la vecina a este medio.
Según relató, el anterior episodio ocurrió el 19 de agosto. Tras aquel robo se dirigió a la dependencia policial con intención de realizar la denuncia, pero aseguró que permaneció alrededor de tres horas esperando y finalmente decidió retirarse sin completar la declaración.
La mujer explicó que en aquel momento los delincuentes se habían llevado las llaves de la vivienda, por lo que la propiedad había quedado sin las condiciones necesarias para poder cerrarla y no podía continuar esperando en la dependencia.
“Tenía mi casa sin cerraduras, porque me habían llevado todas las llaves. No podía esperar más tiempo ahí; me quedaba sin nada si no”, sostuvo.
Bronca y preocupación después de un nuevo episodio
Tras este segundo hecho, la damnificada manifestó un fuerte cuestionamiento a la respuesta recibida y aseguró que se trataría de personas que ya han protagonizado otros episodios.
“Son los mismos de siempre. La Policía no hace nada”, expresó.
La afirmación corresponde al testimonio de la víctima y refleja el malestar de la familia después de atravesar dos episodios en pocas semanas.
Más allá de los elementos sustraídos, esta vez el hecho tuvo una circunstancia particularmente angustiante: los delincuentes ingresaron mientras la familia se encontraba dentro de la vivienda y uno de ellos habría reducido a una mujer mayor en su propia habitación.
La familia logró advertir la situación por los ruidos y los sospechosos escaparon antes de poder continuar con el robo.
El episodio vuelve a poner el foco sobre la preocupación de vecinos que aseguran sufrir hechos reiterados de inseguridad y reclaman respuestas ante situaciones que, en este caso, pasaron de la sustracción de pertenencias a un encuentro directo entre los delincuentes y quienes se encontraban durmiendo dentro de la casa.

