El crecimiento de la morosidad llegó este miércoles a la Cámara de Diputados, donde existen cerca de 50 iniciativas para abordar el endeudamiento de los hogares. Refinanciaciones, quita de intereses punitorios y límites a las tasas aparecen entre las alternativas. El problema golpea especialmente a los jóvenes: casi cuatro de cada diez menores de 25 años con deudas registran atrasos.

La deuda dejó de estar asociada únicamente a la compra de un auto, un electrodoméstico o un proyecto importante. Para una cantidad creciente de argentinos, endeudarse se convirtió en una herramienta para sostener gastos cotidianos y llegar a fin de mes.

Tarjetas de crédito, préstamos personales y, especialmente, créditos otorgados rápidamente a través de billeteras y plataformas digitales forman parte de una realidad que este miércoles 9 de septiembre llegó al centro de la discusión política nacional.

La Cámara de Diputados fue convocada a una sesión especial desde las 12 para avanzar, entre otros asuntos, sobre el endeudamiento y la morosidad de las familias argentinas. Existen cerca de 50 proyectos presentados por distintos bloques, por lo que todavía no hay una única ley definida que vaya a aprobarse hoy. El objetivo parlamentario es ordenar el tratamiento y establecer plazos para que las comisiones avancen con las iniciativas.

Un problema que ya alcanza a millones

Un relevamiento difundido este miércoles por Associated Press, elaborado sobre información del Centro de Estudios para la Ciudad y datos del sistema financiero, dimensiona el fenómeno: casi la mitad de los aproximadamente 45 millones de argentinos mantiene algún tipo de deuda y más de cinco millones presentan atrasos en sus pagos.

El problema es todavía más pronunciado entre los jóvenes.

Entre los deudores menores de 25 años, la morosidad alcanza el 37,6%, es decir, casi cuatro de cada diez.

Otro relevamiento sobre la evolución del fenómeno ubicó en junio la deuda familiar en mora en el 17,5%, mientras que el monto promedio adeudado por persona mostró un fuerte incremento en términos reales.

De pedir un crédito para comprar a endeudarse para vivir

Este es probablemente el dato social más importante detrás de los números.

El crédito digital creció enormemente en Argentina. Reuters informó recientemente que el universo de préstamos otorgados por fintech pasó de alrededor de 500.000 a unos 10 millones en seis o siete años. Al mismo tiempo, estimaciones del sector indican que cerca de seis millones de personas acumulan atrasos superiores a 90 días.

La facilidad para conseguir dinero desde un teléfono tiene una contracara: las tasas pueden ser considerablemente superiores a las del sistema bancario tradicional, particularmente en los créditos destinados a clientes considerados de mayor riesgo.

Y cambió también el destino del endeudamiento.

Los propios proyectos que llegaron al Congreso describen hogares que recurren a tarjetas, adelantos, billeteras virtuales y préstamos para afrontar alimentos, servicios y otros gastos corrientes.

¿Qué soluciones se están discutiendo?

No existe todavía una solución acordada. Ese punto es importante dejarlo claro.

Entre las distintas iniciativas aparecen mecanismos de refinanciación de deudas, eliminación o reducción de intereses punitorios acumulados, planes de pago de hasta 36 meses y límites sobre las tasas aplicadas a las refinanciaciones. Algunos proyectos contemplan las deudas equivalentes a hasta tres Canastas Básicas Totales.

También se discuten regulaciones sobre los métodos de cobranza, protección de cuentas sueldo frente a determinados embargos y mayores controles sobre bancos y fintech.

Uno de los proyectos ingresados formalmente el 4 de septiembre propone directamente crear un Programa Nacional de Desendeudamiento Familiar y Personal. La iniciativa fue girada a las comisiones de Finanzas, Defensa del Consumidor y Presupuesto y Hacienda.

El Gobierno y la oposición, frente a frente

El debate también tiene una fuerte dimensión política.

La oposición decidió llevar el problema al recinto y acelerar los tiempos parlamentarios. La Libertad Avanza, que inicialmente buscaba otro cronograma para el tratamiento en comisiones, resolvió finalmente acompañar la apertura de la sesión de este miércoles y disputar el contenido de una eventual legislación.

El Gobierno mantiene una posición más reticente respecto de una intervención estatal directa sobre las deudas privadas. En declaraciones recogidas por AP, el presidente Javier Milei ha sostenido que las obligaciones impagas corresponden a una relación entre acreedores y deudores, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, señaló recientemente que las entidades bancarias estaban flexibilizando condiciones de pago.

Una discusión que va mucho más allá del Congreso

Detrás de la pulseada política aparece un problema cotidiano: qué sucede cuando una familia necesita endeudarse no para realizar una inversión, sino para sostener sus gastos básicos y después tampoco consigue pagar las cuotas.

La desaceleración de la inflación produjo una mayor estabilidad macroeconómica y una expansión del crédito, pero al mismo tiempo muchos hogares continúan enfrentando ingresos ajustados, tarifas y servicios más caros y costos financieros elevados.

Por eso, lo que ocurra este miércoles en Diputados será apenas el comienzo. Con cerca de 50 proyectos sobre la mesa, el desafío será alcanzar un texto común y definir hasta dónde debe intervenir el Estado y qué herramientas concretas podrían recibir millones de personas que hoy tienen dificultades para cumplir con sus deudas.