El hecho ocurrió durante el jueves por la mañana en el predio ubicado en Ansaloni y Bozzano. Desde la comisión del club expresaron su preocupación por los reiterados daños que viene sufriendo el lugar y remarcaron el enorme esfuerzo que realizan para sostener una institución destinada a contener y formar a chicos y chicas.

Una vez más, las instalaciones del Club Banfield de San Pedro fueron blanco de un hecho de vandalismo y robo. En esta oportunidad, desconocidos ingresaron a la cancha ubicada en la zona de Ansaloni y Bozzano, provocaron daños y se llevaron elementos de uno de los baños.

Integrantes de la comisión dialogaron con Crónica San Pedro y facilitaron videos en los que puede observarse cómo quedó el lugar después de lo ocurrido.

Según explicaron, durante el transcurso del miércoles los responsables forzaron una de las puertas para poder ingresar al predio. Una vez adentro, tuvieron tiempo suficiente para dirigirse hacia el sector de los sanitarios, donde retiraron un inodoro junto con su mochila, que finalmente se llevaron.

También intentaron arrancar una de las bachas, aunque en este caso no lograron concretarlo.

La comisión estima que el episodio se produjo cerca del mediodía. Apenas algunas horas antes, personas vinculadas con la institución habían pasado por el predio y comprobaron que se encontraba cerrado y sin señales de daños.

La situación vuelve a generar preocupación porque, según señalaron desde el club, no se trata de un episodio aislado.

Los responsables de la institución aseguran que los daños en el predio son constantes y mencionaron antecedentes sobre tejidos, reflectores y hasta los bancos ubicados dentro de la cancha.

Desde la comisión también manifestaron su malestar porque este tipo de situaciones ocurre en un sector poblado y consideran difícil que nadie advierta movimientos extraños alrededor del predio.

“Lo lamentable es que los vecinos hacen caso omiso a lo que ocurre una y otra vez, sabiendo que hay niños y niñas que pertenecen a su entorno familiar y son parte de la institución”, expresaron desde el club.

Más allá del valor económico de lo sustraído, desde Banfield hicieron especial hincapié en lo que significa tener que reparar permanentemente instalaciones que son utilizadas por chicos y chicas.

Según explicaron, el club se sostiene fundamentalmente con los ingresos que obtiene durante los fines de semana de competencia y con el acompañamiento de las familias.

“Todos saben lo que cuesta seguir manteniendo en pie esta institución, que solo cuenta con lo que ingresa cada fin de semana que jugamos, y eso es gracias al acompañamiento de los padres”, señalaron.

Desde la comisión remarcaron además que quienes trabajan cotidianamente en la institución lo hacen de manera voluntaria, sin recibir una remuneración a cambio.

“Ninguna persona recibe nada. Lo hacemos para sacar a los chicos y chicas de la calle y para que aprendan los valores que deja este deporte. Lo único que recibimos a cambio es saber que estamos formando buenas personas y grandes deportistas”, expresaron.