Tras la confirmación de la agenda de la visita del papa León XIV a la Argentina en el mes de noviembre, el Gobierno brindó este lunes algunos detalles del viaje: anticiparon que prevén una convocatoria total de 7 millones de personas en sus distintas actividades públicas, que se evalúa declarar asueto y que el Sumo Pontífice llegará al país en un avión de Aerolíneas Argentinas.

En una conferencia de prensa que compartieron funcionarios nacionales y representantes de la Iglesia, también se buscó despolitizar la visita al remarcar que es «un viaje apostólico de carácter pastoral», especialmente ante la posibilidad de que Robert Francis Prevost tenga gestos y discursos de cercanía con los sectores sociales más afectados por las políticas de ajuste del Gobierno de Milei.

Los anuncios fueron realizados en Casa Rosada por el canciller, Pablo Quirno; la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo; y el nuncio apostólico en la Argentina en representación de la Santa Sede, monseñor Michael Wallace Banach.

«Agradecemos al Papa por su visita», comenzó su exposición el canciller y planteó que se articularán diversas medidas con las provincias y municipios alcanzados por la visita. Además, confirmó que llegará al país en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, que lo traerá desde Uruguay. «Santo Padre, la Argentina lo espera», agregó el funcionario.

Por otra parte, sostuvo que el Gobierno sigue evaluando la posibilidad de declarar asueto durante los días que dura la visita, entre el 8 y 11 de noviembre, aunque aún no está confirmado. Asimismo, señaló «está contemplada» la realización de la marcha del Orgullo, que está programada para el sábado 7 de noviembre.

Consultado sobre la visita del Papa a sectores marginados por las medidas del gobierno de Javier Milei, como el Cottolengo Don Orione en Claypole, el Canciller desestimó que genere un conflicto y marcó que «no hay ninguna diferencia fundamental entre la Iglesia y el Gobierno nacional».

A su turno, el nuncio Michael Wallace Banach sostuvo que el Papa llega «como sucesor de San Pedro para traer a la Argentina la persona y el mensaje de Jesucristo. Por eso su viaje apostólico tiene un carácter eminentemente pastoral». Consideró también que su visita «dará un testimonio valiente del cristianismo en América Latina, que perdura hace más de 500 años y seguirá transmitiéndose a las nuevas generaciones».

En ese sentido, destacó que fue el Sumo Pontífice quien «con su benevolencia paternal ha aceptado la invitación que le extendieron del Gobierno de Argentina y la Conferencia Episcopal». «Viene como jefe de Estado, pero principalmente como pastor para fortalecer a sus hermanos y hermanas en la fe», agregó.

Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, recordó las palabras de León XIV, que llaman «a construir juntos una humanidad nueva». «‘Bienvenidos todos, vayan y anuncien’. Esas palabras expresan nuestra mirada sobre este viaje», dijo.

El Papa llegará a la Ciudad de Buenos Aires el próximo domingo 8 de noviembre procedente de Uruguay y se quedará en el país hasta el miércoles 11, cuando parta hacia Perú para finalizar allí su gira latinoamericana.

El Sumo Pontífice encabezará cuatro actividades multitudinarias durante su estadía en el país: una misa en el Monumento de los Españoles en Palermo, otra en la Escuela de Aviación Militar de Córdoba y una tercera frente a la Basílica de Luján. Además, tiene prevista una vigilia con los jóvenes en el mismo Monumento de los Españoles.