El Paseo Público Municipal vivió este domingo una de las jornadas más convocantes de la XXII Fiesta Nacional de la Ensaimada Mallorquina. Más de 200 artesanos y emprendedores, gastronomía, espectáculos, la tradicional ensaimada gigante y un cierre multitudinario con La 2001 fueron protagonistas. La celebración continúa este lunes con su última jornada.
San Pedro volvió a demostrar este domingo por qué la Fiesta Nacional de la Ensaimada Mallorquina se convirtió en uno de los acontecimientos turísticos y culturales más importantes de la ciudad.
Una verdadera multitud llegó hasta el Paseo Público Municipal para disfrutar de la segunda jornada de la XXII edición, en un predio que durante buena parte del día mostró una enorme circulación de sampedrinos y, especialmente, de visitantes que llegaron desde distintos puntos de la región.
Más de 200 artesanos y emprendedores, carros gastronómicos, instituciones y una amplia programación artística conformaron una propuesta que tuvo, naturalmente, una protagonista indiscutida: la ensaimada sampedrina.
Una fila de casi 200 metros para comprar ensaimadas
Una de las imágenes que reflejó con mayor claridad la convocatoria fue la extensa fila que se formó frente a la carpa donde trabajaron pasteleros de diferentes panaderías de San Pedro.
Establecimientos tradicionales como 505, Gorosito, La Buena Moza y Dubini, entre otros, ofrecieron ensaimadas individuales durante la jornada y la demanda fue tal que **por momentos la fila alcanzó aproximadamente los 200 metros**.
Los pasteleros prácticamente no dieron abasto frente a la cantidad de personas que querían probar uno de los productos más representativos de San Pedro.
Muchos turistas esperaron pacientemente para llevarse su ensaimada y fueron constantes los elogios hacia quienes trabajaban en la elaboración y venta. La demanda, sin embargo, terminó superando la disponibilidad y **hubo visitantes que se quedaron con las ganas de probarla.
Una postal que, más allá del inconveniente para quienes no alcanzaron a comprar, demuestra el enorme atractivo que genera el producto que da identidad a esta Fiesta Nacional.
La ensaimada gigante volvió a ser protagonista
Otro de los momentos más esperados llegó con la presentación de la Gran Ensaimada, elaborada por profesores y estudiantes del CFL UTHGRA San Pedro.
Una multitud se reunió para presenciar el tradicional momento y esperar su porción. La ensaimada gigante volvió así a transformarse en uno de los grandes símbolos de la celebración, combinando gastronomía, formación y una tradición profundamente vinculada con la historia de la comunidad mallorquina en San Pedro.
Las colectividades volvieron a desfilar entre el público
La segunda jornada también recuperó otra de las postales características de la Fiesta: el desfile de las colectividades españolas entre el público.
Con sus trajes y expresiones culturales, recorrieron el predio recuperando una modalidad que históricamente acompañó la celebración y reforzando el espíritu mallorquín y español que dio origen al encuentro.
Fue uno de los momentos en los que la Fiesta volvió a conectarse directamente con sus raíces y con la historia de aquellas familias que mantuvieron viva esta tradición a lo largo de generaciones.
La 2001 hizo bailar a una multitud
Y cuando llegó la noche, el escenario tuvo uno de los momentos más esperados del fin de semana.
La 2001 fue la encargada del gran cierre musical del domingo y brindó un show de **casi una hora**, ante un Paseo Público colmado.
La reconocida banda desplegó toda su trayectoria sobre el escenario y logró que una multitud cantara y bailara durante una presentación que coronó una jornada de enorme convocatoria.
El público acompañó hasta el final y convirtió el cierre en una verdadera fiesta.
Este lunes continúa la Fiesta
La XXII Fiesta Nacional de la Ensaimada Mallorquinatodavía no terminó. Este lunes se desarrollará la tercera y última jornada, nuevamente con artesanos, emprendedores, propuestas gastronómicas y una variada grilla de espectáculos con el cierre de Jonathan Piatti.
Después de un domingo que dejó imágenes de un Paseo Público colmado, largas filas para conseguir una ensaimada y miles de personas disfrutando de la propuesta, San Pedro se prepara para vivir las últimas horas de una nueva edición de una fiesta que sigue creciendo y que volvió a demostrar el enorme atractivo turístico de uno de los productos más tradicionales de la ciudad.

