Darío y su mamá, Liliana, denunciaron amenazas y contaron que habían pedido ayuda a distintas instituciones. Tras una protesta frente a la Municipalidad, se dispuso una custodia para la familia y la internación del vecino involucrado. Según confirmó Darío a Crónica San Pedro hace unos momentos, la persona continúa internada y esperan una evaluación profesional que determine los próximos pasos de su atención.

La entrevista que Crónica San Pedro realizó a Darío Benítez y a su mamá, Liliana, fue grabada antes de que él se encadenara frente a la Municipalidad y antes de que se dispusiera la internación del vecino al que habían denunciado. Escuchar aquel testimonio con lo ocurrido después permite reconstruir la angustia que atravesaron y el reclamo que finalmente llevaron a la puerta del Municipio.

Durante la entrevista, madre e hijo relataron amenazas y episodios que les provocaban temor dentro y fuera de su casa. Darío explicó que ya habían recurrido a la Policía, al 911, al servicio de emergencias, a Salud Mental y a la Justicia, pero sentían que aún no tenían una respuesta que les permitiera recuperar la tranquilidad.

Según la información brindada a este medio durante aquella entrevista por el área de Salud Mental, el vecino presentaría un cuadro de psicosis no especificada. La descripción de su situación clínica corresponde a los profesionales que lo atienden. Darío y Liliana, por su parte, dejaron claro que su pedido no buscaba perjudicarlo: reclamaban protección para ambas familias y atención para él.

«Somos dos familias las que estamos en peligro»

Liliana contó que las amenazas habían alterado por completo su vida cotidiana. Dijo que había reforzado puertas y ventanas, que le costaba salir y que permanecía alerta incluso dentro de su casa. En uno de los momentos de la entrevista expresó:

«Porque mirá, fui a la comisaría de la mujer, fui a la policía, acá a la comisaría, fui al juzgado, fui a salud mental […] Por todos San Pedro me recorrí. Entonces […] alguien me tiene que escuchar, porque yo también estoy en peligro, no solamente la familia. Somos dos familias que estamos en peligro».

También explicó el efecto que esa situación había tenido en ella:

«Yo no puedo salir a la calle como salía antes. ¿Me entendés? Yo tenía una vida normal que ahora no lo puedo tener. Porque te das cuenta que lo veo por todos lados, de noche escucho ruidos y se me hace que me entra a mi casa y tuve que poner todas trabas en las ventanas, como si yo fuera un preso».

Su temor alcanzaba además a sus hijos. Liliana decía que no quería que alguno reaccionara violentamente al intentar defenderla y que necesitaba una intervención antes de que la situación terminara en una tragedia.

Darío compartía esa preocupación. Durante la entrevista describió un episodio en el que, según su relato, llamaron al 107 y al 911 y acudieron patrulleros, pero no se concretó un traslado en ese momento. También habló del miedo que, según había podido conocer la familia, atravesaban los allegados del vecino.

«No quiero perjudicarlo a este chico, pero […] quiero que también nos entiendan a nosotros, que es muy difícil vivir en esta situación», dijo Darío. Y agregó: «Acá hay una persona que realmente tiene problemas y que necesita ayuda».

Los episodios, las llamadas y las respuestas institucionales mencionadas en esa primera entrevista forman parte del testimonio de la familia. Este medio no cuenta con una reconstrucción oficial completa de cada una de esas intervenciones.

La protesta frente a la Municipalidad

Al día siguiente de aquella entrevista, Darío viajó a San Nicolás para insistir con su pedido de ayuda ante la Justicia. A su regreso a San Pedro, se encadenó frente a la Municipalidad. Dijo que no volvería a su casa hasta obtener una respuesta que protegiera a su familia.

Como medio de comunicación nos acercamos al lugar. Walter Sanchez, Secretario de Desarrollo de la Comunidad, estaba presente conteniendo la situación y tambien por otro lado se encontraba el concejal Damian Mosquera presente.

Darío nos había llamado para contar lo que estaba ocurriendo, pero ese día no pude entrevistarlo. Y quiero explicarlo: muchas veces los periodistas llegamos para registrar una noticia, pero antes que periodistas somos personas. A Darío lo queremos mucho. No podía verlo encadenado, con su mamá sentada a su lado, con toda su familia angustiada y esperando una respuesta, y limitarme solamente a ponerle un micrófono adelante. Intenté, desde mi lugar y de todas las maneras posibles, ayudar para que pudiera salir de esa situación y para que su reclamo fuera escuchado.
Más tarde se acercaron el secretario de Seguridad para intervenir en una respuesta rápida , y la directora de Turismo, Marcela Cuñer quien mantiene una relación de amistad con Darío y se mostró muy preocupada por lo que estaba sucediendo. Habló con él e intervino para buscar una respuesta concreta. Finalmente, se dispuso una custodia para proteger a la familia.

Darío informó hace unos momentos a Crónica San Pedro que el vecino continúa internado. Explicó que aún falta una evaluación profesional para determinar si corresponde trasladarlo a un establecimiento donde pueda recibir atención adecuada y permanecer en condiciones seguras.

También señaló que están averiguando las gestiones que podrían realizarse a través de PAMI, dado que la madre del joven cuenta con esa cobertura. La evaluación, un eventual traslado y su destino todavía no están confirmados: dependerán de las indicaciones profesionales y de los trámites que correspondan.

Darío contó además que su mamá pudo volver a visitar a su nieto y que, de a poco, la familia intenta recuperar actividades que el miedo había interrumpido.

El descargo completo de Darío Benítez

Después de la protesta y de conocer la internación del vecino, Darío compartió el siguiente mensaje. Crónica San Pedro lo reproduce textualmente y completo:

«Buenas noches. Paso un ratito por acá, principalmente para agradecerles todo el apoyo. La verdad es que ayer me sentí muy contenido.

Tristemente tuve que tomar una decisión como la que tomé. No está bueno exponerse de esa manera y hoy, estando un poco más tranquilo, me da mucha vergüenza haber tenido que llegar a eso. Pero también entiendo que, si ayer no hubiera llegado a esa situación, tal vez hoy el desenlace sería otro.

Quiero agradecerle a la gente, a los medios y a todas las personas que me ayudaron. Entiendo que quizá no fue la mejor forma, pero fue lo que me salió en ese momento de desesperación. Agradezco profundamente, en nombre mío y de toda mi familia, el acompañamiento que recibimos.

Hoy mi mamá pudo ir a visitar a mi sobrino y nosotros estamos comenzando a retomar nuestra vida. Este chico se encuentra internado y ojalá pueda recuperarse, estabilizarse y ser trasladado a un centro especializado donde reciba la atención que necesita. Él también merece volver a estar bien, porque entendemos que está enfermo y que necesita ayuda.

Gracias a los medios que visibilizaron el caso. Gracias a esa difusión, hoy este joven puede estar internado, contenido y recibiendo ayuda, que es lo que verdaderamente necesita.

Sinceramente, tampoco me gustó verme como me vi ayer. No está bueno que una persona tenga que llegar a una situación así para que el Estado y la Justicia hagan su trabajo.

Esperamos que este chico pueda recuperarse y estar mejor, por su propio bien, por el nuestro y también por el de su familia.

Hace un rato le decía a mi mamá que las nenas, las sobrinas de él, volvieron a andar en bicicleta como lo hacían antes. Esto también es por esas criaturas y por una familia que necesita tranquilidad. Nosotros también la necesitamos.

Hago este video para agradecerles enormemente todo el apoyo y para pedir una pronta recuperación para este joven. Gracias a todos».

La internación trajo algo de alivio, pero el caso sigue abierto. Queda pendiente conocer el resultado de la evaluación profesional y qué dispositivo de atención se dispondrá para sostener el tratamiento. También sigue presente la preocupación de dos familias que, desde lugares distintos, pidieron ayuda antes de que ocurriera una situación más grave.