La provincia de Salta avanza con una de las obras viales más ambiciosas de las últimas décadas: la construcción de una nueva autopista de 22 kilómetros que conectará puntos estratégicos del Valle de Lerma y llevará el nombre de Papa Francisco.

El proyecto, impulsado por el gobierno provincial encabezado por Gustavo Sáenz, demandará una inversión de 115 millones de dólares y tendrá un plazo de ejecución estimado en 36 meses.

La nueva autovía unirá la RP 24 con la RP 33 en El Carril y permitirá mejorar notablemente la circulación vehicular en una de las zonas más transitadas del noroeste argentino. Según estimaciones oficiales, más de 40 mil vehículos diarios se beneficiarán con esta infraestructura, especialmente quienes circulan entre Cerrillos, Rosario de Lerma y la capital salteña.

Entre los trabajos previstos se destacan la construcción de tres puentes —uno sobre el río Rosario de 200 metros y otro sobre el río Pulares de 150 metros— además de distribuidores viales, iluminación LED en todo el trayecto y un canal pluvial de 12 kilómetros para evitar inundaciones en distintos sectores.

La obra también busca potenciar el turismo regional, ya que la Ruta Nacional 68 es uno de los corredores más utilizados por quienes visitan Cafayate y recorren la emblemática Quebrada de las Conchas, conocida por sus impactantes paisajes y formaciones rocosas.

Desde el gobierno provincial aseguran que la autopista no solo mejorará la conectividad y la seguridad vial, sino que además impulsará la economía local, generando empleo y facilitando el transporte de producción regional.

Para las autoridades, se trata de una obra histórica que marcará un antes y un después para la infraestructura de Salta.