La Prefectura Naval Argentina intimó a más de 500 prácticos, pilotos y baqueanos a retomar inmediatamente sus actividades en los puertos y vías navegables del país. La medida de fuerza mantiene paralizados alrededor de 140 buques y afecta especialmente las exportaciones agroindustriales.

La intimación fue formalizada este martes mediante un edicto publicado en el Boletín Oficial. Allí, la autoridad marítima ordenó a los profesionales ponerse a disposición para prestar los servicios de practicaje y pilotaje de manera regular.

El documento también advierte que quienes incumplan la disposición podrían recibir sanciones disciplinarias.

¿Qué hacen los prácticos?

Los prácticos, pilotos y baqueanos son profesionales especializados que asesoran a los capitanes durante el ingreso y la salida de los puertos, además de guiarlos por sectores complejos como ríos, canales y pasos de navegación.

Su intervención resulta fundamental en la Hidrovía Paraná-Paraguay y el Río de la Plata, por donde circula una parte considerable de las exportaciones argentinas.

La protesta afecta con mayor intensidad a las terminales del Gran Rosario, San Lorenzo, Timbúes y Puerto General San Martín, consideradas el corazón del complejo agroexportador nacional. Numerosos buques permanecen fondeados mientras esperan autorización y asistencia para ingresar o salir de los puertos.

Las embarcaciones vinculadas con el traslado de petróleo y gas continúan operando para evitar inconvenientes en el abastecimiento interno de combustibles.

El decreto que originó el conflicto

La medida comenzó después de la entrada en vigencia del Decreto 690/2026, publicado el 31 de julio. La norma reemplazó el reglamento que regulaba la actividad desde 1991 e introdujo una desregulación del sistema de practicaje y pilotaje.

Entre sus principales modificaciones se encuentran:

La eliminación del límite de profesionales que pueden inscribirse como prácticos.

La contratación directa por parte de armadores y agencias marítimas.

La implementación de tarifas máximas determinadas por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación.

La posibilidad de que determinados capitanes, después de acreditar experiencia en una zona, puedan navegar sin contratar un práctico.

El Gobierno sostiene que los cambios permitirán ampliar la competencia, reducir los costos logísticos y evitar posiciones dominantes. Información oficial sobre el Decreto 690/2026

Los profesionales, por su parte, consideran que la reforma podría perjudicar sus condiciones laborales y comprometer la seguridad de la navegación. Por ese motivo resolvieron no aceptar nuevas asignaciones hasta que el Ejecutivo suspenda o derogue el decreto.

Mientras continúa la disputa, cerca de 140 buques permanecen sin operar y crece la preocupación por las consecuencias económicas sobre el comercio exterior argentino. Texto completo del Decreto 690/2026