El Gobierno nacional confirmó que no decretará asueto administrativo por la semifinal del Mundial 2026 que esta noche disputarán Argentina e Inglaterra, pese al pedido realizado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE). Desde la Casa Rosada sostuvieron que la actividad en la Administración Pública Nacional continuará con normalidad y que no existe ninguna disposición para suspender las tareas.

El gremio ATE había solicitado formalmente al presidente Javier Milei un cese de actividades desde las 12 del mediodía para toda la Administración Pública Nacional, organismos descentralizados, entes públicos, empresas y sociedades del Estado. En su planteo, argumentó que el encuentro «supera el marco estrictamente deportivo» y propuso mantener únicamente guardias mínimas en los servicios esenciales.

Sin embargo, desde el Ejecutivo aseguraron que el pedido «no está previsto» dentro de la agenda oficial y remarcaron que cada organismo podrá organizar internamente su funcionamiento si lo considera necesario, pero sin una medida general que afecte la prestación de los servicios públicos.

Milei verá el partido desde Olivos

El presidente Javier Milei seguirá el encuentro desde la Quinta de Olivos, acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. En su entorno explicaron que el mandatario mantendrá el bajo perfil que sostuvo durante toda la Copa del Mundo para evitar cualquier interpretación de utilización política del desempeño de la Selección Argentina.

Mientras tanto, parte del equipo más cercano al Gobierno observará el partido desde la Casa Rosada. Entre ellos estarán el asesor Santiago Caputo, junto a la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal, y otros integrantes del equipo presidencial.

Operativo especial por la carga simbólica del partido

Más allá de no modificar la actividad administrativa, el Gobierno dispuso un importante operativo de seguridad debido al componente simbólico que representa un nuevo enfrentamiento mundialista entre Argentina e Inglaterra.

El Ministerio de Seguridad reforzó la custodia en inmediaciones de la Embajada Británica, la Embajada de Israel y el propio edificio del Ministerio de Seguridad, con alrededor de 300 efectivos de la Policía Federal, vallados y anillos de control.

Desde Nación explicaron que las medidas preventivas responden a la sensibilidad que despierta el cruce entre ambos países por la historia vinculada a la Guerra de Malvinas y a la posibilidad de concentraciones espontáneas de hinchas antes y después del encuentro.

Además, el Gobierno monitoreará los festejos que puedan producirse en el Obelisco y otros puntos de concentración masiva, coordinando acciones entre las fuerzas federales y la Policía de la Ciudad para prevenir incidentes o daños en el espacio público.

Seguridad también en Estados Unidos

El Ejecutivo también sigue de cerca el operativo previsto en Atlanta, sede de la semifinal. Según informó el Ministerio de Seguridad, habrá 1.600 agentes afectados al dispositivo, en coordinación con la FIFA, el FBI, autoridades estadounidenses y representantes de seguridad de Argentina e Inglaterra.

Uno de los temas que generó controversia fue la decisión de la organización del torneo de prohibir el ingreso al estadio de banderas, carteles o prendas con mensajes políticos, medida que alcanzaría también a referencias sobre las Islas Malvinas. Si bien el Gobierno aclaró que esas reglas corresponden exclusivamente a la FIFA y a las autoridades locales, admitió que la situación generó malestar puertas adentro.

Por el momento, la Casa Rosada mantiene una postura de cautela: sin asueto, sin actos oficiales relacionados con el partido y con el foco puesto en garantizar la seguridad durante una jornada que promete mantener en vilo a millones de argentinos.