Aunque se encuentra a miles de kilómetros del país, la localidad francesa de Bormes-les-Mimosas mantiene viva una tradición única: cada 9 de Julio homenajea la Independencia Argentina con actos oficiales, banderas celestes y blancas, tango y música folclórica en honor a Hipólito Bouchard, uno de los grandes héroes de la historia naval argentina.
Cada Día de la Independencia, Bormes-les-Mimosas, un pintoresco pueblo del sur de Francia ubicado entre Toulon y Saint-Tropez, se viste con los colores de la bandera argentina para rendir homenaje a nuestro país.
La razón de este particular festejo está ligada a la historia de Hipólito Bouchard, nacido en esa localidad francesa y posteriormente nacionalizado argentino, quien se convirtió en una de las figuras más importantes de la lucha por la independencia.
La celebración reúne cada año a autoridades francesas, representantes diplomáticos argentinos, miembros de la Marina de Francia, integrantes de la Reserva Naval Argentina, vecinos y turistas que participan de una ceremonia oficial acompañada por espectáculos de tango y música tradicional argentina.
Según explicó Daniel Degani, comodoro de la Reserva Naval Argentina y residente desde hace más de treinta años en la ciudad, la tradición comenzó a consolidarse en 1983 con la colocación de una piedra conmemorativa y, con el paso del tiempo, se transformó en una celebración oficial de gran importancia para la comunidad.
«Hoy es una fiesta completamente institucionalizada en la ciudad», destacó.
Un héroe nacido en Francia y consagrado en Argentina
Hipólito Bouchard llegó al Río de la Plata y se incorporó a la lucha independentista, ganándose la ciudadanía argentina tras una destacada actuación en el histórico combate de San Lorenzo, donde arrebató la bandera española al abanderado enemigo.
Su trayectoria lo convirtió en uno de los máximos referentes de la Armada Argentina, solo detrás del almirante Guillermo Brown.
Además de participar en la independencia, Bouchard protagonizó una de las expediciones navales más importantes de la época: fue el primer argentino en dar la vuelta al mundo llevando la bandera nacional y, en 1818, hizo flamear el pabellón argentino durante seis días en las costas de la actual California.
En Bormes-les-Mimosas, un busto del marino —donado por la Argentina en 2009— ocupa un lugar central en los homenajes, que culminan con un festival de tango y danzas tradicionales.
Más de dos siglos después de la Declaración de la Independencia, este pequeño pueblo francés continúa fortaleciendo un vínculo histórico que mantiene viva la memoria de uno de los grandes protagonistas de la historia argentina.


