En la antesala de una nueva Marcha Federal Universitaria, el Gobierno nacional anunció que convocará a los rectores de las universidades que cuentan con hospitales universitarios para conformar una comisión encargada de rediseñar el criterio de distribución de fondos destinados al sector.

La medida surge en medio de un fuerte conflicto por una partida de más de $79 mil millones correspondiente al programa “Hospitales universitarios”, administrado por la Subsecretaría de Políticas Universitarias, que actualmente permanece sin ejecutar.

El subsecretario Alejandro Álvarez explicó que la decisión de frenar las transferencias responde a la necesidad de revisar el mecanismo histórico de reparto, al que calificó como “arbitrario” y condicionado por “lobby político”. Según indicó, la intención del Gobierno es establecer nuevos parámetros objetivos antes de liberar los fondos.

Sin embargo, desde las universidades advierten que la falta de transferencias ya afecta seriamente el funcionamiento de los hospitales. La Universidad de Buenos Aires aseguró que hace cinco meses no recibe esos recursos y alertó que sus hospitales podrían dejar de operar en un plazo de 45 días si no se regulariza la situación.

El conflicto también abrió una disputa política entre Nación y las autoridades universitarias. Desde el Gobierno cuestionaron a la UBA por intentar quedarse con la mayor parte de la partida presupuestaria, mientras que desde la casa de estudios remarcaron que el criterio de distribución siempre fue definido por el propio Ejecutivo.

El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, sostuvo que el Gobierno debería haber fijado las reglas de reparto a comienzos de año y criticó la demora en la convocatoria. Además, advirtió sobre el impacto que la falta de financiamiento tiene en tratamientos sensibles, como los oncológicos.

Por su parte, el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, aseguró que aún no recibieron una invitación formal, aunque confirmó que las universidades participarán de la discusión cuando sean convocadas.

El nuevo frente de tensión entre el Gobierno y las universidades se suma al clima de conflicto que atraviesa el sistema educativo superior y que volverá a expresarse este martes con una nueva movilización federal en defensa de la universidad pública.