Los primeros 326 internos fueron trasladados el domingo, en el inicio de un operativo que comprende a unas 1.500 personas. La mudanza abre una nueva etapa para el penal instalado en el barrio porteño desde 1927, después de años de anuncios y demoras.
El traslado de presos desde la cárcel de Villa Devoto al nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz comenzó el domingo 11 de octubre. En la primera jornada fueron reubicados 326 internos, según informó la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva. El operativo continuará de manera gradual hasta completar la salida de la población alojada en el establecimiento porteño.
El proceso comprende a aproximadamente 1.500 detenidos y se puso en marcha luego de un nuevo acuerdo entre la Nación y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El 8 de octubre, ambas administraciones firmaron el acta de recepción provisoria del nuevo establecimiento, un paso necesario para avanzar con la mudanza.
Una mudanza con años de historia
La relevancia del acontecimiento va más allá del operativo de seguridad. La cárcel está instalada en Villa Devoto desde 1927, por lo que el comienzo de su desocupación marca un cambio para un barrio que convivió con el penal durante casi un siglo.
El proyecto de traslado tiene antecedentes concretos en marzo de 2018, cuando se firmó un convenio entre la Nación y la Ciudad para construir un establecimiento en Marcos Paz y desafectar el de Devoto. Las obras comenzaron en agosto de aquel año y, según las previsiones oficiales difundidas en 2019, debían finalizar hacia fines de 2020. Ese cronograma no se cumplió.
Según informó el Gobierno porteño, la construcción permaneció paralizada durante cinco años y fue reactivada en diciembre de 2024. El inicio efectivo de los traslados representa, por eso, un avance concreto después de sucesivas postergaciones.
Cómo es el nuevo establecimiento
El complejo de Marcos Paz fue construido por la Ciudad y entregado al Ministerio de Seguridad de la Nación. De acuerdo con la información oficial, ocupa un predio de 80 hectáreas y cuenta con cuatro unidades de máxima seguridad, con capacidad total para 2.232 personas.
El esquema anunciado también contempla que, después de los internos de Devoto, sean trasladados otros 350 detenidos alojados en comisarías y alcaidías porteñas, a disposición de la Justicia nacional. La medida apunta además a descomprimir esos espacios de detención.
Para coordinar la mudanza se creó un Comando Unificado Federal, integrado por el Servicio Penitenciario Federal y fuerzas federales de seguridad. La planificación contempla las características de la población trasladada y las medidas de prevención y respuesta durante los operativos.
El comienzo de la mudanza marca un punto de inflexión, aunque la desocupación total de Devoto todavía está en proceso. El destino del predio y la transformación que su salida provocará en el barrio serán otros de los temas centrales de esta nueva etapa.

