Las víctimas tenían 4 y 10 años. Según confirmó el fiscal Franco Tassini, el hombre dejó una nota en la que anticipaba que atentaría contra la vida de los niños y luego se quitaría la suya. La expareja lo había denunciado por violencia económica, psicológica y simbólica.

Una tragedia conmociona a la localidad santafesina de General Lagos. Un hombre y sus dos hijos, de 4 y 10 años, fueron hallados sin vida dentro de una vivienda, en un hecho que la Justicia investiga como un doble homicidio seguido de suicidio.

El fiscal Franco Tassini confirmó que el propio padre dejó una nota en la que anticipaba lo que estaba por hacer: quitarles la vida a sus hijos y luego suicidarse mediante la inhalación de monóxido de carbono.

Según detalló el funcionario judicial en una conferencia de prensa, la investigación también reveló antecedentes de violencia de género. La madre de los niños había denunciado al hombre en febrero de este año por hechos de violencia económica, psicológica y simbólica ocurridos desde noviembre de 2025. A raíz de esa presentación judicial se había dispuesto una restricción de acercamiento hacia la mujer.

No obstante, el fiscal aclaró que la medida no incluía a los hijos, ya que existía un régimen de visitas acordado que permitía al padre compartir tiempo con ellos durante los fines de semana.

El dramático episodio fue descubierto este lunes al mediodía cuando la madre de los niños advirtió que no podía comunicarse con su expareja. Ante la preocupación, dio aviso a las autoridades.

Al llegar al lugar, efectivos policiales ingresaron a la vivienda junto a un hermano del hombre a través de una propiedad lindera. Las ventanas estaban selladas con cinta adhesiva. Dentro de una habitación encontraron sin vida al padre y a los dos menores.

Mientras avanzan las pericias para descartar la participación de terceros, la investigación apunta a confirmar la hipótesis de un hecho planificado por el propio agresor.

El caso recuerda otra tragedia ocurrida en Rosario hace cuatro años, cuando un hombre asesinó a sus hijos de 9 y 12 años y posteriormente se quitó la vida en el barrio Empalme Graneros.