En las últimas semanas comenzó a crecer la preocupación entre familias, jardines maternales y guarderías de San Pedro por la aparición de casos de la enfermedad conocida como “mano, pie y boca”, una infección viral muy contagiosa que afecta principalmente a niños pequeños.

Se trata de una enfermedad causada generalmente por enterovirus, especialmente el virus Coxsackie, y suele propagarse rápidamente en espacios cerrados donde conviven menores, como jardines, salas maternales y establecimientos educativos.

Cómo se contagia

Uno de los principales problemas de esta infección es que puede transmitirse incluso antes de que aparezcan síntomas visibles.

El contagio ocurre a través de: saliva, secreciones respiratorias,
tos y estornudos, contacto con ampolla, materia fecal, y objetos contaminados como juguetes, vasos o utensilios.

Por ese motivo, en lugares donde hay contacto constante entre niños pequeños, la propagación suele ser muy rápida.

Cuáles son los síntomas

Los especialistas explican que la enfermedad suele comenzar con:

fiebre, dolor de garganta, malestar general, falta de apetito, y posteriormente aparecen ampollas o pequeñas lesiones.

Las lesiones características suelen observarse:
en las manos,
en los pies,
dentro de la boca,
y en algunos casos también en piernas o glúteos.

En muchos niños genera dolor al comer o tomar líquidos debido a las llagas bucales.

Qué hacer ante un caso sospechoso

Desde el ámbito sanitario recomiendan: no enviar al niño al jardín o escuela si presenta síntomas, consultar al pediatra, mantener buena hidratación, extremar la higiene de manos, limpiar juguetes y superficies, y evitar compartir utensilios.

Aunque en la mayoría de los casos la enfermedad es leve y se resuelve sola en pocos días, el aislamiento preventivo es fundamental para evitar brotes dentro de instituciones educativas.

La preocupación en San Pedro

En distintos jardines y espacios infantiles de San Pedro comenzaron a registrarse advertencias entre padres y docentes debido al aumento de casos compatibles con esta enfermedad viral.

Si bien generalmente no representa gravedad, la rápida propagación genera preocupación entre las familias, especialmente por la facilidad con la que se transmite entre niños pequeños.

Los profesionales insisten en que la prevención, la higiene y actuar rápidamente ante los primeros síntomas son claves para evitar contagios masivos.