A menos de dos semanas para que comiencen las sesiones extraordinarias, el Gobierno de Javier Milei está terminando de cerrar la fase de negociaciones con los gobernadores para poder asegurarse los votos que le permitan avanzar con las principales iniciativas que busca impulsar hasta febrero.
Los operadores y estrategas de La Libertad Avanza consideran que la llave para poder impulsar con facilidad los proyectos libertarios está en los gobernadores, quienes también ven con interés una alianza temporaria con la Nación para poder aliviar la situación fiscal de sus distritos.
El ministro del Interior, Diego Santilli, fue el encargado de encabezar una primera ronda de diálogo con los 20 gobernadores a los que el oficialismo convocó a la Casa Rosada una vez finalizadas las elecciones nacionales. Los únicos excluidos fueron Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Ricardo Quintela (La Rioja).
De toda esa masa de mandatarios, Santilli ya logró reunirse con 15 y planea que esa cuenta se extienda a 16 cuando mañana se reúna con el jujeño Carlos Sadir. Sólo quedan pendientes Jorge Macri (CABA), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Sergio Zillioto (La Pampa) y Claudio Poggi (San Luis).
Aun así, el Gobierno ya tiene una idea más o menos acabada de cuáles son los pedidos principales de las provincias. Santilli tiene que llevarle al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, una depuración de ellas para que luego sea el ministro de Economía, Luis Caputo, quien termine de determinar cuál es el margen presupuestario que está dispuesto a dar.
Por lo que pudo saber Infobae, Caputo estaría dispuesto a ceder en varios reclamos de los gobernadores a cambio de conseguir los votos en las tres iniciativas que más cree prioritarias para esta segunda parte de la gestión libertaria: el Presupuesto 2026, la Ley de Inocencia Fiscal y la reforma laboral.
A cambio, el ministro de Economía estaría con margen para distribuir partidas de las ATN a los gobernadores, pero en particular a aquellos que hayan dado gestos de reducir el gasto en sus propios distritos. “No podemos premiar a todos. Hay algunos que no entendieron la bajada de línea que hicimos de Nación de que las provincias también tienen que eficientizarse internamente”, explicó un altísimo funcionario a Infobae.
“No es lo mismo lo que hizo Rogelio [Frigerio] en Entre Ríos que lo que pudo haber hecho Gildo [Insfrán] en Formosa”, explicó uno de los interlocutores del Gobierno con los gobernadores, que marcaba que “el poncho no va a aparecer para varios”.
Este bloque puede ser fundamental para que el Gobierno consiga las primeras iniciativas que está buscando. A cambio, la cúpula mileista planea liberar parte del impuesto a los combustibles para la realización de obras públicas, uno de los reclamos unánimes entre todos los jefes provinciales. También se comprometerían a emitir varios avales de Nación para que los gobernadores puedan tomar créditos con organismos internacionales y a movilizar con fuerza la Ley de Glaciares, la cual beneficiará a las provincias mineras.
INFOBAE
