El mega operativo de control vehicular realizado durante la madrugada en la zona de la Costanera y Boulevard fue el resultado de un trabajo de planificación que se venía desarrollando desde hace tiempo, con un estudio detallado de las arterias a intervenir, los cortes necesarios y los puntos de cierre, con el objetivo de evitar riesgos y accidentes durante el procedimiento.
El operativo, que se extendió hasta las 6:00 de la mañana, permitió la retención de 41 motocicletas. «No se escapó ninguna moto», un dato considerado clave por las autoridades debido a la peligrosidad que suelen presentar este tipo de intervenciones nocturnas.
Entre los vehículos secuestrados se encontraban motos que desde hace tiempo realizaban contraexplosiones durante la madrugada, generando reiteradas molestias a los vecinos, además de maniobras peligrosas en la vía pública. En la mayoría de los casos, los rodados eran conducidos por menores de edad, y se detectaron también infracciones por falta de documentación, casco y conductores en estado de ebriedad.
El operativo estuvo a cargo de la Dirección de Tránsito, encabezada por Armando Caballero, con la colaboración de la EPC, UTOI, Patrulla Urbana y el Centro de Monitoreo Municipal, que permitió el seguimiento en tiempo real de los movimientos.
Desde Tránsito destacaron que este tipo de procedimientos continuarán realizándose de manera sorpresiva, ya que forman parte de una estrategia integral para mejorar la seguridad vial y devolver tranquilidad a los vecinos.
