La institución sufrió el tercer hecho delictivo en apenas una semana. Esta vez se llevaron cinco reflectores y alrededor de 50 metros de cable. Referentes del fútbol infantil expresaron su angustia y pidieron que no vuelvan a ingresar al predio.

Este jueves por la tarde, Jesica recibió el llamado de una persona profundamente angustiada. Era el “Gallo” Oliva, conocido en el ambiente del fútbol local por su trabajo en la organización de eventos y torneos.

Al llegar a la cancha de Independencia Fútbol Club Infantil, se había encontrado con una nueva y dolorosa escena: delincuentes habían vuelto a ingresar al predio y sustraído distintos elementos fundamentales para el funcionamiento de la institución.

Con el objetivo de visibilizar la situación, se acordó realizar una entrevista en el lugar. En medio de la cancha esperaban Oliva y Agustín Cabrera, director técnico de la liga, ambos visiblemente afectados por lo ocurrido.

Tres robos en una semana

Cabrera explicó que este fue el tercer episodio sufrido por el club en pocos días. Anteriormente, habían sustraído cables ubicados detrás de los arcos y en el frente del predio.

“Me llamó Él para contarme que habían robado los reflectores. Es la tercera vez en la semana que nos roban. Primero fueron los cables de atrás de los arcos, después los de adelante y ahora se llevaron cinco reflectores y más cables”, relató.

El entrenador lleva aproximadamente seis años trabajando en la institución y aseguró que, si bien anteriormente se registraron otros hechos, esta vez las pérdidas fueron mucho más importantes.

“Es mucha plata para el club. Uno trabaja todos los días y aporta su pequeño granito de arena para que el chico que viene a entrenar tenga una sonrisa. Por eso es muy triste que pasen estas cosas”, expresó.

“Gallo” Oliva detalló que la semana pasada ya habían sustraído unos 20 metros de cable y que, al regresar este jueves, descubrieron el faltante de cinco reflectores y aproximadamente 50 metros más de instalación eléctrica.

“La verdad es que no sabemos qué hacer ni cómo seguir. Compramos los cables y los vuelven a robar. Nos preocupa que regresen durante la noche para llevarse lo poco que todavía queda”, manifestó.

Los hechos afectan directamente a más de 90 niños que concurren a la institución para entrenar y participar en las competencias de fútbol infantil.

“Estamos muy tristes porque va a costar mucho reponer todo. La economía del club no es fácil y la única manera que tenemos de generar algunos ingresos es trabajando desde el fútbol infantil”, señaló Oliva.

El esfuerzo de quienes sostienen el club

Los referentes destacaron que cada mejora realizada en el predio demanda un enorme sacrificio. Además del costo de los materiales, entrenadores y colaboradores dedican parte de su tiempo libre después de cumplir con sus trabajos particulares.

Sin embargo, explicaron que muchos de los elementos que consiguen comprar o instalar terminan siendo robados. Incluso las obras proyectadas para reforzar la seguridad representan una inversión difícil de afrontar para una institución infantil.

“Todo cuesta: los materiales, el tiempo y el trabajo. Ellos salen de sus empleos y después vienen al club para hacer cosas por los chicos. Por eso nos duele tanto”, remarcaron.

Pese a la impotencia, aseguraron que intentarán continuar trabajando para sostener las actividades y no abandonar a las familias que forman parte de Independencia.

“Vamos a seguir, más que nada por los chicos”, expresaron.

Antes de finalizar la entrevista, Cabrera y Oliva hicieron un pedido directo a quienes ingresan al predio: que no vuelvan a robar. Cada reflector, cada metro de cable y cada elemento sustraído representa horas de trabajo y recursos que deberían estar destinados a los más de 90 niños que encuentran en el club un espacio de contención, aprendizaje y deporte.