Colaborá con nuestro medio Apoya el periodismo local y ayuda a nuestro diario digital a crecer. Tu colaboración nos permite seguir brindando noticias y contenido de calidad. Escanea el código QR para contribuir y ser parte de nuestro equipo de lectores comprometidos.

Un hecho que expone con crudeza la problemática de la inseguridad en la región tuvo como protagonista a un alto funcionario de la Policía Bonaerense: el superintendente Interior Norte II, comisario mayor Alejandro Rodrigo Ledesma, sufrió el robo de su vehículo en la zona de Ramallo.

El episodio ocurrió entre la noche del jueves 22 de marzo y la mañana del viernes, cuando el jefe policial, de 52 años, se dirigía hacia San Nicolás. En ese trayecto, su automóvil —un Ford Focus negro— sufrió un desperfecto mecánico en una de sus ruedas.

Ante la imposibilidad de continuar la marcha, Ledesma decidió dejar el vehículo estacionado sobre la colectora de la Ruta 9, a la altura del kilómetro 224, tras cruzar el arroyo que separa Ramallo de San Nicolás. El rodado quedó cerrado y el funcionario continuó su viaje por otros medios.

Sin embargo, al regresar al día siguiente alrededor de las 8 de la mañana para retirarlo, constató que el automóvil ya no se encontraba en el lugar. Según indicó en la denuncia, el vehículo fue sustraído por autores desconocidos sin signos de violencia.

El hecho no pasa inadvertido: Ledesma es la máxima autoridad policial de la región Interior Norte II, que comprende distritos como Arrecifes, y meses atrás había estado en San Pedro en el marco de las marchas por la inseguridad.

Un episodio que vuelve a poner en foco una preocupación creciente en el norte bonaerense: la inseguridad que, esta vez, también alcanzó a quien tiene la responsabilidad de combatirla.