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La investigación judicial por el homicidio de Aquiles Castañarez llegará a su fin sin responsables penales, luego de confirmarse el fallecimiento de Nicolás Biló, quien se encontraba detenido desde febrero de 2024 en la Unidad Penal N°13 de Junín, acusado de ser el autor del hecho.

La fiscal a cargo de la causa, Dra. María del Valle Viviani, fue notificada del deceso del imputado, quien enfrentaba cargos por homicidio doblemente agravado, bajo las figuras de alevosía y criminis causa, lo que implica que el crimen habría sido cometido aprovechando la indefensión de la víctima y con el objetivo de encubrir otro delito.

Al tratarse del único acusado en el expediente, su fallecimiento implica que el proceso judicial no podrá continuar, por lo que el caso quedará sin una resolución judicial definitiva.

El hecho que conmocionó a San Pedro

El crimen ocurrió en la madrugada del 10 de febrero de 2024, en la vivienda de la víctima ubicada sobre calle Emilio Frers al 300. El episodio fue advertido luego de que vecinos alertaran sobre una explosión y signos extraños en el domicilio, lo que motivó la intervención de los Bomberos Voluntarios.

Al ingresar a la vivienda, los rescatistas encontraron a Aquiles sin vida en el interior de la propiedad, que presentaba daños compatibles con un incendio. La autopsia determinó que la causa de muerte fue asfixia por inhalación de monóxido de carbono, en el contexto del incendio provocado dentro de la casa.

Uno de los elementos clave en la investigación fue la desaparición del vehículo de la víctima, un Toyota Etios, que horas más tarde fue hallado incendiado en el sector de Fonavi II. Este hallazgo orientó la investigación hacia el entorno cercano del joven.

Las tareas investigativas incluyeron el análisis de cámaras de seguridad, testimonios y otras pruebas que permitieron identificar a Biló como el principal sospechoso. Según surgió durante la investigación, ambos se conocían y el acusado había estado en la vivienda durante las horas previas al hecho.

Biló fue detenido días después y permanecía alojado en el penal de Junín hasta que recientemente fue hallado sin vida.

Un caso que queda sin resolución judicial

Con la muerte del único imputado, la causa no podrá avanzar hacia un juicio ni establecer responsabilidades penales formales. Si bien la investigación permitió reconstruir gran parte de lo sucedido, el fallecimiento del acusado impide que el caso tenga una resolución judicial definitiva.

El crimen de Aquiles Castañarez generó una fuerte conmoción en la comunidad y su cierre en estas circunstancias deja interrogantes que ya no podrán ser esclarecidos en el ámbito judicial.