Las piezas fueron descubiertas en el Archivo de Documentación Histórica del Museo Paleontológico y registran integrantes, armamento, vestimenta, insumos y gastos de un cuerpo militar denominado “Regimiento de Granaderos a Caballo de Nueva Creación”.
Un importante hallazgo realizado en San Pedro podría aportar un nuevo capítulo a la historia militar argentina. Nueve partes oficiales encontrados en el Archivo de Documentación Histórica del Museo Paleontológico documentan el funcionamiento de un Regimiento de Granaderos a Caballo durante 1852, en un período hasta ahora poco conocido de la institución creada por José de San Martín.
Los escritos están fechados entre el 24 de marzo y el 5 de julio de aquel año y contienen listas de integrantes, armamento, monturas, vestimenta, elementos de campaña, artículos administrativos y gastos de funcionamiento.
El descubrimiento fue realizado por José Luis Aguilar, Noelia González y Javier Saucedo, director y colaboradores del museo, respectivamente, durante una jornada de digitalización del archivo.
Las notas llevan las firmas del coronel Eustoquio Frías, un histórico integrante de los Granaderos de San Martín, y de su segundo jefe, el teniente coronel Justo Rufino Guaty.
Un capítulo desconocido en la historia de los Granaderos
El Regimiento de Granaderos a Caballo fue creado por el general José de San Martín en 1812 y disuelto en 1826, durante la presidencia de Bernardino Rivadavia.
La institución fue recreada oficialmente en 1903, durante el gobierno de Julio Argentino Roca, por iniciativa de su ministro de Guerra, el general Pablo Riccheri. Esa es la formación que continúa activa hasta la actualidad como escolta presidencial, custodia del mausoleo de San Martín y difusora de las tradiciones sanmartinianas.
Entre ambas etapas existió un lapso de 77 años durante el cual, según la historia más difundida, el regimiento permaneció disuelto.
Sin embargo, los documentos conservados en San Pedro demuestran que durante 1852 existió una reorganización concreta de un cuerpo que recuperó el nombre de Granaderos a Caballo y contó con autoridades, soldados, armas, monturas, vestimenta y recursos propios.
Qué contienen los nueve documentos
Los partes permiten seguir el crecimiento y la organización de la unidad militar durante varios meses:
* 24 de marzo de 1852: nómina de la plana mayor y del cuadro de oficiales que pasaron revista de comisaría, con nombres y apellidos.
* 8 de abril: relación de artículos de escritorio destinados a la comandancia, capitanes y demás autoridades, entre ellos papel, sobres, tinta, plumas, lacre y tijeras.
* 16 de abril: una nueva lista de la plana mayor y del cuadro de oficiales.
* 18 de abril: inventario de armamento compuesto por carabinas, lanzas, banderolas, cananas, dragonas y sables, entre otros elementos. También se mencionan 200 monturas.
* 6 de mayo: relación de jefes, oficiales y tropa, con un total de 23 integrantes y sus respectivos grados.
* 31 de mayo: listado de la plana mayor, oficiales y soldados, con 50 personas identificadas.
* 9 de junio: nómina de 56 integrantes entre autoridades, oficiales y tropa.
* 22 de junio: pedido de 200 uniformes completos, tiendas de campaña, ollas de rancho, asadores y cornetas destinadas a la banda.
* 5 de julio: relación de gastos administrativos correspondientes a comandancias y regimientos del Departamento del Norte.
Si bien todos los partes fueron escritos en Buenos Aires, hasta el momento no se pudo establecer con certeza por qué terminaron en manos del antiguo Juzgado de Paz de San Pedro.
Un archivo con documentación desconocida
El fondo documental donde fueron encontrados perteneció al antiguo Juzgado de Paz de San Pedro y fue cedido en 2020 por la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires al museo local.
Desde entonces, el Grupo Conservacionista, equipo fundador del [Museo Paleontológico de San Pedro](https://museopaleontologico.com.ar/), trabaja en el análisis, conservación y digitalización de miles de documentos, muchos de ellos completamente desconocidos hasta ahora.
El trabajo permitió recuperar información histórica que permaneció archivada durante más de 170 años.
La autobiografía de Eustoquio Frías, el único antecedente conocido
Según explicó José Luis Aguilar, hasta este descubrimiento la única referencia conocida sobre aquel intento de reorganización aparecía en una autobiografía del coronel Eustoquio Frías, conservada en el Museo Mitre y citada posteriormente por el historiador Miguel Ángel Podestá.
En ese manuscrito, Frías recordó que luego de la batalla de Caseros, ocurrida el 3 de febrero de 1852, fue convocado por Justo José de Urquiza.
El general le ordenó formar un nuevo cuerpo de caballería, reclutar oficiales y elegir el nombre que llevaría. Por haber formado parte del histórico Regimiento de Granaderos a Caballo de los Andes, Frías propuso denominarlo **“Granaderos de Nueva Creación”**, una decisión que fue aprobada por Urquiza y por el ministro de Guerra, Manuel de Escalada.
Frías también dejó asentado que, cuando el cuerpo alcanzó los 60 hombres, recibió la orden de trasladarse a la Guardia del Monte, donde debía incorporar nuevos contingentes aportados por los jueces de Paz. Sin embargo, según su propio relato, esa ampliación no llegó a concretarse.
De 25 a 56 integrantes en pocos meses
La documentación encontrada permite observar el desarrollo del regimiento.
En marzo de 1852 aparece una primera nómina de 25 integrantes, entre autoridades y tropa. En junio, el número había ascendido a 56 hombres. Además, los pedidos de 200 monturas y otros tantos uniformes evidencian que existía la intención de ampliar considerablemente la fuerza.
Frías ejercía como jefe del cuerpo, mientras que Justo Rufino Guaty ocupaba el cargo de segundo jefe.
“Hasta hoy no existían documentos que plasmaran el funcionamiento concreto de aquel cuerpo de caballería”, destacó Aguilar.
Desde el museo interpretan que la caída del gobernador Juan Manuel de Rosas aceleró la reorganización de las milicias y unidades militares, en medio de una etapa marcada por profundas tensiones políticas y sociales.
En ese contexto habría reaparecido el Regimiento de Granaderos a Caballo, bajo el mando de Frías.
Una historia que todavía debe ser reconstruida
El historiador Roberto Colimodio colaboró con la investigación y obtuvo, gracias al personal del Archivo y Museo Mitre, la transcripción del fragmento correspondiente de la autobiografía de Eustoquio Frías.
Colimodio explicó que el regimiento recibió en Guardia del Monte la noticia de la revolución del 11 de septiembre de 1852, que inició la separación de Buenos Aires de la Confederación Argentina.
Frías viajó posteriormente a la ciudad de Buenos Aires para reclamar más de tres meses de sueldos adeudados a los soldados y oficiales, además de recuperar parte de los gastos realizados a crédito para adquirir alimentos y vestimenta. Permaneció allí entre el 19 de octubre y el 28 de noviembre, cuando regresó junto al regimiento a Monte.
Este dato indica que la historia del cuerpo podría haberse extendido más allá del período comprendido por los nueve documentos encontrados en San Pedro, que abarcan de marzo a julio. Por ese motivo, los investigadores consideran necesario continuar buscando nuevas piezas que permitan establecer con precisión cuánto tiempo funcionó y cuál fue su destino definitivo.
Para el equipo del museo, los partes prueban que no se trató solamente de un proyecto: el regimiento tuvo autoridades, tropa, armamento, equipamiento y actividad administrativa documentada.
El descubrimiento plantea ahora un desafío para los investigadores y abre la posibilidad de revisar un período poco conocido de la vida del histórico cuerpo creado por San Martín.
“Resta analizar más documentos y archivos que continúen la saga iniciada por los hallados en San Pedro y permitan conocer su destino y reescribir esta historia. Sin dudas, es un hallazgo histórico”, concluyó Colimodio.







