La pieza completa mide 2,34 metros y perteneció a un ejemplar de Notiomastodon platensis que habitó la región hace aproximadamente 500.000 años. El descubrimiento fue realizado por el equipo del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres” en la zona de Bajo del Tala.

El patrimonio paleontológico de San Pedro suma un descubrimiento excepcional. El Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo fundador del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”, presentó una defensa —conocida popularmente como “colmillo”— de mastodonte que, por sus dimensiones y estado de conservación, sería la más larga documentada hasta el momento en Sudamérica.

La pieza perteneció a un ejemplar de la especie Notiomastodon platensis, un gran mamífero prehistórico emparentado con los elefantes actuales. Se encuentra completa, presenta un muy buen estado de preservación y alcanza los 2,34 metros de longitud medidos sobre su curvatura externa.

Un descubrimiento en Bajo del Tala

El hallazgo se produjo en la estancia “El Silencio”, propiedad de la familia Fossatti, ubicada en la zona de Bajo del Tala, partido de San Pedro.

Dentro del establecimiento existe un sector de barrancas formado por la acumulación de sedimentos durante el Pleistoceno medio a superior. La defensa fue observada en una capa cuya antigüedad se estima en aproximadamente 500.000 años, de acuerdo con dataciones realizadas previamente sobre esos niveles geológicos.

Durante la primera jornada de exploración participaron José Luis Aguilar, Walter Parra y Alexis Celié, quien fue el primero en advertir la presencia del fósil.

En los días posteriores, para afrontar las delicadas tareas de recuperación, se incorporaron Luis Dzickiewicz, Bruno Rolfo, Jorge Martínez, Augusto Moleón, Julio Simonini y Tomás Bronce.

El equipo también contó con el acompañamiento del doctor Luciano Brambilla y el licenciado Damián Ibarra, investigadores vinculados con la Universidad Nacional de Rosario.

Una pieza completa y de tamaño excepcional

La defensa presenta una notable robustez y posee un diámetro aproximado de 20 centímetros en su base. Su longitud total alcanza los 2,34 metros siguiendo la curvatura exterior.

Estas características la convierten en una de las piezas más extraordinarias incorporadas al patrimonio paleontológico regional y en un ejemplar excepcional dentro del registro conocido de proboscídeos sudamericanos.

Para determinar su relevancia, el equipo del museo revisó bibliografía histórica y reciente, además de antecedentes correspondientes a colecciones de Uruguay, Chile, Bolivia, Colombia, Perú, Ecuador y Brasil.

Según el relevamiento efectuado, no existe hasta el momento otro registro publicado de una defensa perteneciente a Notiomastodon platensis que se encuentre completa y alcance los 2,34 metros.

Superó un registro asociado a Florentino Ameghino

El nuevo hallazgo supera incluso una referencia histórica de 1876 vinculada al reconocido naturalista Florentino Ameghino, en la que se mencionaba una defensa de 2,05 metros.

Aunque aquella pieza ya era considerada extraordinariamente grande, se encuentra 29 centímetros por debajo del ejemplar recuperado ahora en San Pedro.

En Colombia, más precisamente en Agualinda, Norte de Santander, existe la referencia de una defensa de 1,86 metros, también considerablemente menor que la descubierta en Bajo del Tala.

El museo superó su propio récord

Con esta recuperación, el Museo Paleontológico de San Pedro también logró superar su propio récord.

La institución conserva otra defensa de mastodonte de 2,26 metros de longitud, encontrada en 2006 y posteriormente estudiada y publicada por los investigadores Prado y Alberdi en 2012.

La nueva pieza resulta ocho centímetros más extensa y, al igual que el ejemplar anterior, fue encontrada dentro del partido de San Pedro. Ambos fósiles modifican el rango de dimensiones que se conocía hasta el momento para las defensas desarrolladas por este género en Sudamérica.

“En ninguno de los países sudamericanos donde está documentado Notiomastodon platensis, incluyendo sus diferentes nombres históricos, existe una defensa documentada de estas características”, explicó José Luis Aguilar, director del museo e integrante del equipo responsable del descubrimiento.

Aguilar destacó que la dimensión de este nuevo ejemplar y la de la segunda defensa más extensa, que también forma parte de la colección sampedrina, obligan a ampliar el rango conocido para estos animales prehistóricos.

El descubrimiento vuelve a posicionar a San Pedro como un punto de enorme relevancia para la paleontología y suma una pieza única a una colección construida durante décadas de exploración, recuperación, investigación y conservación de los fósiles hallados en la región.