En una editorial firmada por José Candiota, presidente de la Federación de Autoservicistas y Almaceneros de Buenos Aires (FABA), el sector advirtió sobre la delicada situación que atraviesa el comercio de cercanía, en un contexto donde el consumo sigue sin mostrar señales de recuperación.
“Marzo llega con una realidad que el comercio de barrio siente cada día en el mostrador: el consumo no repunta”, expresó Candiota, sintetizando un escenario que combina caída de ventas, aumento de costos y pérdida del poder adquisitivo.
Los datos respaldan esa percepción. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme cayeron un 5,6% interanual en febrero y acumulan una retracción del 5,2% en lo que va del año, con alimentos y bebidas entre los rubros más afectados.
Un cambio en el consumidor
Desde FABA remarcaron que el impacto no solo se mide en números, sino también en el comportamiento del cliente.
“El consumidor cambió: hoy compara, elige segundas marcas, prioriza promociones y administra cada peso con cautela”, señaló el titular de la entidad.
Este escenario se da en un contexto de inflación sostenida, que en el primer bimestre del año ya superó el 5,9%, con nuevas presiones sobre precios clave como alimentos, lácteos y servicios.
Comercios bajo presión
Candiota advirtió que el comercio de cercanía enfrenta un escenario complejo: márgenes ajustados, costos en aumento y una demanda que aún no encuentra su piso.
A esto se suma el impacto estructural que ya se observa en algunos distritos. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, los locales vacíos crecieron cerca de un 40% interanual, reflejando la caída de la actividad.
El rol del comercio de barrio
Pese al contexto adverso, desde la entidad destacaron el valor del comercio de proximidad como sostén social y económico.
“El comercio de cercanía es resistencia, es comunidad, es economía real”, sostuvo Candiota, remarcando el rol clave que cumplen los almacenes y pequeños comercios en el entramado cotidiano.
En ese sentido, desde FABA aseguraron que continuarán acompañando a los comerciantes en este escenario desafiante, apostando a la gestión, el conocimiento del cliente y la confianza construida a lo largo de los años.
Un contexto que también impacta en la industria
La preocupación no es exclusiva del comercio. En paralelo, la Unión Industrial Argentina (UIA) también advirtió sobre las dificultades que atraviesa el sector productivo, con baja actividad, presión fiscal y problemas de financiamiento.
Sin embargo, desde FABA el foco está puesto en el día a día del mostrador, donde —según remarcan— la crisis se percibe de manera directa.
Sin señales claras de recuperación
El panorama a corto plazo sigue siendo incierto. La recuperación del consumo dependerá, en gran medida, de una mejora en el poder adquisitivo y de mayor previsibilidad en los costos.
Mientras tanto, la advertencia del sector es clara: el consumo aún no encuentra su piso y el comercio de barrio sigue sosteniendo la actividad en condiciones cada vez más exigentes.
📌 La editorial fue enviada a nuestra redacción
La editorial de marzo fue remitida a la redacción de Crónica San Pedro por el presidente de la Federación de Autoservicistas y Almaceneros de Buenos Aires (FABA), José Candiota, en el marco de la difusión de la situación que atraviesa el sector.
