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El lunes, un barco con capacidad para transportar hasta 7.000 autos llegó a la terminal de Zárate para descargar vehículos importados para el mercado local. Eso no tendría nada de sorprendente si no fuera porque todos los modelos y el buque pertenecen a una sola marca china: BYD.

Se trata de una empresa se especializa en el desarrollo y producción de modelos electrificados. De hecho, no fabrica modelos exclusivamente a combustión, y ya tiene más de 15 millones de unidades eléctricos e híbridos enchufables vendidos en todo el mundo.

El fabricante chino, que empezó a vender sus autos electrificados en la Argentina a partir de octubre del año pasado y forma parte de la avanzada de empresas de vehículos que llegaron al país, arrancó este 2026 con la llegada de uno de los barcos de su propia flota para descargar autos en suelo local, como parte de una avanzada de las marcas chinas en el país.

Bautizado con el nombre de Changzhou, es el segundo de una flota propia de 8 buques cargueros del tipo ro-ro (por la expresión en inglés roll-on / roll-off), que permite subir y bajar los autos andando. La capacidad total de la flota de BYD es de 65.000 autos por viaje y quiere transportar 1 millón de autos en 2026 alrededor del planeta.

Antes de iniciar la descarga de los vehículos en los extensos playones de la terminal de Zárate, un periodista de Clarín fue invitado para recorrer el interior de esta mole de los mares que, sin embargo, lleva una tripulación pequeña teniendo en cuenta su capacidad de carga.

El barco que amarró en la terminal de Zárate tiene casi 200 metros y fue botado apenas en 2024. Su capacidad le permite transportar 7.000 autos, pero la marca se reservó el número final por una cuestión de estrategia comercial, aunque aseguró que el embarque ocupó casi la totalidad de su espacio.

El tamaño del barco es impactante visto en persona pero no es lo que más sorprende. Si bien hay otros buques con una capacidad similar, no es común que todos los autos que viajan en un navío así pertenezcan al mismo fabricante. Y que, a su vez, el propio buque pertenezca a la misma compañía.

Según la empresa china, está equipado con un innovador sistema de propulsión dual de GNL (gas natural licuado) y combustible convencional. Se espera que en los próximos dos años se incorporen a la flota siete buques más, como parte de la expansión global que está tomando el fabricante de autos electrificados.

El ingreso al mismo se hizo por la misma rampa por donde se cargan y descargan los vehículos. Apenas poner un pie en el buque, ya se divisa un mar de vehículos acomodados con precisión milimétrica.

SUPLEMENTO AUTOS
LLEGADA DEL BARCO CON 7000 AUTOS ELÉCTRICOS E HIBRIDOS DE FABRICA DE AUTOS CHINA BYD AL PUERTO DE ZARATE
FOTO GUILLERMO RODRIGUEZ ADAMI

Todos van cubiertos con una funda protectora de color blanco que cuida la carrocería de los modelos. A su vez, van sujetados con correas que amarran cada rueda y que están enganchadas en orificios que tienen las planchas de acero del piso.

Es que el viaje en mar abierto puede ser movido y la distancia de un auto a otro es menor a 20 centímetros. De hecho, los fuertes vientos registrados sobre el Río de la Plata en los días previos retrasaron unas horas la llegada del barco.

Los autos están distribuidos en 13 decks o pisos que se conectan entre sí por medio de un sistema de rampas de entrada y de salida que facilitan la tarea de carga y descarga. Cuando esto ocurre, una coreografía de vehículos comienza a recorrer las entrañas del barco.

Si bien el Changzhou tiene (al menos) un ascensor, el camino hacia la cubierta principal se realizó por una escalera con peldaños altos que obligan a cierto esfuerzo: el ingreso al navío se hizo en el deck 5 y había que superar el 13.

Una vez sobre la cubierta principal se divisó más claramente una bandera argentina izada en uno de sus mástiles. El Changzhou navega actualmente bajo bandera de Liberia. En las esquinas del barco llama la atención unos maniquíes con mameluco, cascos y fuertemente amarrados con sogas que funcionan como «espantapájaros» para desalentar cualquier intento pirata.

Es que a pesar de llevar una enorme mercancía, la tripulación es mínima, compuesta apenas por 21 personas de diferentes nacionalidades y con un capitán de origen ruso. No hace falta ser un conocedor de barcos para intuir que se trata de navío moderno. El puente de mando está plagado de comandos digitales en una sala amplia y absolutamente vidriada. El timón tiene el tamaño del volante de un auto.

Si bien el Changzhou partió de China, el trayecto directo a la terminal de Zárate lo hizo desde Singapur, recorrido a través del Océano Índico que le demandó 23 días de navegación.

CLARIN