La Justicia argentina solicitó la captura internacional de Leonel Kalderon, condenado a diez años de prisión por su participación en el abuso sexual en manada de una adolescente ocurrido el 11 de enero de 2018 en Pergamino. El pedido motivó que Interpol emitiera un Código Rojo, es decir, la máxima alerta internacional para localizar y detener a una persona buscada con fines de extradición.
La medida fue dispuesta luego de que el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Pergamino, que lo había condenado en noviembre de 2022, ordenara la revocación de su arresto domiciliario ante el riesgo de fuga. Cuando efectivos fueron a detenerlo para que continuara su pena en prisión, el hombre ya no se encontraba en su domicilio, a pesar de estar bajo control electrónico. Desde entonces, permanece prófugo.
Un caso que estremeció a la ciudad
Los hechos por los que fue condenado Kalderon ocurrieron en la madrugada del 11 de enero de 2018 durante una reunión juvenil en Pergamino. La víctima, una adolescente identificada en la causa como M.E., se encontraba en estado de vulnerabilidad debido al consumo de alcohol y medicación recetada por un tratamiento psiquiátrico.
Según probó la investigación judicial, inicialmente dos jóvenes la llevaron en un vehículo y comenzaron a abusar de ella, primero en el interior del auto y luego en el baño de una vivienda. Durante esa secuencia se difundió una fotografía a un grupo de WhatsApp que motivó la llegada de otros cuatro varones, entre ellos Leonel Kalderon.
El fallo determinó que, al arribar, Kalderon y los otros jóvenes ingresaron al baño y continuaron los abusos de manera grupal, vía oral, vaginal y anal. Además, uno de los agresores filmó la escena con su teléfono celular. Posteriormente, la víctima fue trasladada en el automóvil de Kalderon a otra vivienda, lo que reforzó su participación en la cadena de ataques sexuales.
Condenas y procesos paralelos
El proceso judicial tuvo diferentes derivaciones:
Varios de los implicados fueron condenados en el fuero de Responsabilidad Penal Juvenil debido a su edad al momento del hecho.
Otros recibieron condenas en la Justicia ordinaria, con penas de distinta magnitud.
Uno de los acusados resultó absuelto por un jurado popular, que no alcanzó la mayoría necesaria para declarar su responsabilidad penal.
Kalderon, en cambio, fue hallado culpable de abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas, una figura prevista en el artículo 119 del Código Penal, y recibió diez años de prisión efectiva.
Una condena firme y no prescriptible
La sentencia condenatoria fue dictada el 25 de noviembre de 2022 en la causa PE-481-2019. Tras agotar las instancias en la Justicia bonaerense, la defensa solo podía recurrir a la Corte Suprema de la Nación. Mientras tanto, Kalderon permanecía en su casa con tobillera electrónica, bajo la modalidad de arresto domiciliario, pero la decisión del tribunal de revocar ese beneficio lo llevó a fugarse.
De acuerdo con los registros judiciales, al momento de emitirse la orden de captura le restaban dos años y siete meses de condena por cumplir. Cabe subrayar que la condena no prescribe, lo que significa que, aunque pasen los años, deberá cumplir la totalidad de la pena cuando sea recapturado.
El alcance del Código Rojo de Interpol
El Código Rojo es la notificación más grave que emite Interpol. Su función es alertar a las fuerzas de seguridad de los 196 países miembros para que, en caso de detectar al prófugo, lo detengan de manera preventiva y se inicie el trámite de extradición.
En este caso, la solicitud argentina fue formalizada bajo la referencia EX 24630/25 de la Oficina Central Nacional (OCN) de Buenos Aires. El pedido señala que, de ser localizado, se dé aviso inmediato a la representación local de Interpol y a la Secretaría General de la organización.
Las autoridades judiciales también informaron que Kalderon se encuentra bajo tratamiento psicológico, circunstancia que fue registrada en el expediente, aunque no exime del cumplimiento de la pena.
Una búsqueda internacional
Desde su fuga, los investigadores trabajan con hipótesis sobre su posible paradero, pero hasta el momento no hubo resultados positivos. Con la emisión de la notificación internacional, se amplía la búsqueda a escala global.
La decisión de solicitar la intervención de Interpol refleja la gravedad del delito, la trascendencia social del caso y la necesidad de garantizar que el condenado cumpla la sentencia firme que pesa sobre él.
FUENTE: La Opinion Online Pergamino