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Cada 2 de abril, la Argentina honra a quienes lucharon en la Guerra de Malvinas, recordando a los caídos y rindiendo homenaje a los veteranos que defendieron nuestra soberanía con valentía y compromiso. A 42 años del inicio del conflicto bélico que marcó a generaciones enteras, la memoria sigue viva en cada rincón del país, en cada acto de reconocimiento y en cada historia que nos recuerda el sacrificio de nuestros soldados.

La madrugada del 2 de abril de 1982 marcó el inicio de la Operación Rosario, con el desembarco de tropas argentinas en las Islas Malvinas. Aquella gesta, impulsada por un gobierno militar en crisis, significó el comienzo de un enfrentamiento desigual contra el Reino Unido, que concluyó el 14 de junio con la rendición argentina. Sin embargo, el espíritu y la entrega de los combatientes quedaron grabados para siempre en la historia nacional.

La guerra dejó un saldo de 649 héroes argentinos que dieron su vida en las islas y en el Atlántico Sur, además de cientos de veteranos que, al regresar, enfrentaron el olvido, la indiferencia y las secuelas emocionales del combate. A pesar de ello, su lucha por el reconocimiento y la memoria ha logrado que, con el tiempo, el pueblo argentino les brinde el respeto y la gratitud que merecen.

Siento un profundo orgullo al verlos parados frente a un acto, donde todos los años los veteranos nunca dejan de asistir. Una lágrima corre en su mejilla, es inevitable recordar aquel momento. Algunos ni siquiera han podido contar todo lo que les pasó y, encima, después no fueron reconocidos como los verdaderos héroes que, con tan corta edad, le pusieron el cuerpo y el alma para pelear.

Más allá del paso de los años, la causa Malvinas sigue siendo una herida abierta y una bandera irrenunciable para la Argentina. La soberanía sobre las islas es un reclamo inclaudicable, sostenido en el derecho y en la historia, pero también en el sentimiento profundo de un país que nunca olvida a quienes quedaron en suelo malvinense.

Cada acto conmemorativo, cada placa, cada relato compartido es una forma de mantener viva la memoria de aquellos que no volvieron y de acompañar a quienes sobrevivieron con la carga imborrable de la guerra. Este 2 de abril es, una vez más, un llamado a la reflexión, a la unidad y al compromiso con la historia.

Los héroes de Malvinas no solo pertenecen al pasado: están presentes en cada escuela que lleva su nombre, en cada cenotafio que recuerda su gesta, en cada bandera celeste y blanca que flamea en su honor. Son parte del presente y del futuro de una nación que mantiene viva la esperanza de recuperar las islas por la vía diplomática y en paz.