Una joya turística en ruinas: abandono total del Vía Crusis

El Vía Crucis de San Pedro, una joya turística que alguna vez atrajo a visitantes con su belleza y simbolismo, ahora yace en ruinas, abandonado y desfigurado por la desidia y la falta de interéses políticos a lo largo de estos años. Ubicado en la intersección de Bv. Almirante Brown y Miguel Porta, este lugar alguna vez se destacó por su armonía con la naturaleza y sus magníficas imágenes religiosas que marcaban las 14 estaciones del recorrido.

Construido bajo la dirección del escultor Carlos Ferrari en el taller de Escultura Municipal, el Vía Crucis fue concebido como un símbolo del turismo en San Pedro. Sin embargo, lo que alguna vez fue una obra de arte ahora está en completo abandono.

Las placas del Vía Crucis, que alguna vez fueron cuidadosamente elaboradas por Ferrari y sus alumnos, ahora están vandalizadas y rotas. En lugar de ofrecer una experiencia espiritual y estética, el lugar está rodeado de restos de basura, escaleras rotas y áreas cubiertas de pastizales.

“Construido en plena armonía con la naturaleza, se caracteriza por ostentar las respectivas imágenes de la fe cristiana a lo largo y lo ancho de las magníficas barrancas que trazan su territorio”, así se presentaba el Vía Crucis en páginas importantes de turismo en Google, pero la realidad actual es desoladora.

Los miradores que ofrecían vistas panorámicas a la Laguna de San Pedro, las Islas Lechiguanas y el río Paraná ahora son testigos mudos del abandono y la negligencia. Los vecinos recuerdan con nostalgia los esfuerzos que se hicieron para construir este monumento turístico, pero lamentan profundamente su estado actual.

El Vía Crucis de San Pedro, que alguna vez fue un símbolo de fe y belleza, ahora se encuentra sumido en el olvido y la destrucción, esperando ser rescatado y devuelto a su antigua gloria.