“Una de las mayores amenazas para la salud pública”: la fuerte advertencia sobre una de las enfermedades que más avanza

Se estima que en 2050 el 90% de 300 millones de personas tendrán diabetes tipo 2,asociada a la obesidad, la dieta, el consumo de alcohol o tabaco y la falta de actividad física

El jueves pasado, la revista médica The Lancet publicó una serie de artículos en los que vuelve a llamar la atención sobre la amenaza de la diabetes, a la que, plantean, no se enfrenta con las herramientas adecuadas.

Según las estimaciones publicadas en la revista, en 2050 habrá alrededor de 1300 millones de personas viviendo con diabetes en todo el mundo, un incremento que multiplica por más de dos los 529 millones de afectados de la actualidad. El 90% serán personas con diabetes tipo 2, una enfermedad asociada a la obesidad, la dieta, el consumo de alcohol o tabaco y la falta de actividad física, y que está muy relacionada con la pobreza.

Desde hace tiempo, los expertos insisten en la necesidad de incluir la clase media pobre como un factor fundamental que combatir para mejorar la salud. La enfermedad se ha multiplicado casi por dos entre los jóvenes, cada vez más expuestos a todo tipo de alimentos que incrementan el riesgo de obesidad y una vida más sedentaria.

El Dr. Martín López, endocrinólogo y especialista en diabetes, comenta: “Estamos viendo un cambio drástico en los patrones alimentarios y de actividad física en nuestra sociedad. La disponibilidad de alimentos poco saludables y la creciente dependencia de la tecnología están contribuyendo a un estilo de vida sedentario y a una ingesta excesiva de calorías vacías. Esto, a su vez, está impulsando la epidemia de la diabetes”.

Las consecuencias de la diabetes pueden ser graves, ya que puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, daño a los riñones, problemas oculares y complicaciones en los nervios, entre otras complicaciones. Además, la diabetes también representa una carga significativa para los sistemas de atención médica en términos de costos y recursos.

Ante esta alarmante proyección, los expertos en salud están instando a la población a tomar medidas preventivas. Una dieta equilibrada y saludable, rica en frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras, combinada con una rutina de ejercicio regular, puede desempeñar un papel fundamental en la prevención de la diabetes.

La educación y la concienciación son clave en la lucha contra la diabetes. Se deben implementar campañas educativas para promover una alimentación saludable y un estilo de vida activo desde una edad temprana. Además, es necesario fomentar la investigación y la innovación en el desarrollo de tratamientos más efectivos y accesibles para aquellos que ya viven con la enfermedad.

En resumen, la diabetes se perfila como una creciente amenaza para la salud pública en el futuro debido a los malos hábitos alimentarios y la vida sedentaria. Es fundamental abordar esta situación con urgencia, promoviendo cambios positivos en la alimentación y el estilo de vida, tanto a nivel individual como a través de políticas y programas de salud pública. La prevención y el control de la diabetes deben ser prioridades para garantizar un futuro saludable para nuestra sociedad.