Los 19 municipios que cobran la nafta más cara en el Conurbano para combatir los recortes de Milei

Rosario, 10 de Junio de 2016 Por el paro de camioneros las estaciones de servicios de rosario como la YPF de Avellaneda y Cordoba tiene largas colas por anuncio de posible desabastecimiento.- Foto: JUAN JOSE GARCIA

Los jefes municipales del Conurbano parecen convencerse de que los dientes de la motosierra de Javier Milei no eran parte del relato: están afilados y lastiman. “No sólo no llega un sólo peso de Nación, si no que no hay nadie que nos atienda. Al único que llegamos es a (Guillermo) Francos, pero está detonado por la negociación con los gobernadores”, le aseguró a Clarín uno de ellos, quizás el que más poder concentró tras el debacle de Martín Insaurralde por su escandaloso affaire en el Caribe.

Trascartón, la otra caja que maneja Axel Kicillof y que el GBA siempre tuvo a mano para enfrentar sus gastos corrientes, también responde con delay, si es que responde. “Con Kato (el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis) hay onda pero no tiene un mango. Y Kicillof está enfrascado en construir su propio poder para fortalecerse ante la asedio de Máximo (Kirchner)”, sostiene otro líder del Sur del Conurbano.

Ningún jefe municipal llegó al poder para terminar tirando la toalla. Siempre hay alternativas que sus administraciones tienen para recaudar más, aunque la escupidera siempre la tengan a mano.

Entre las medidas que menos creatividad implican está la remanida tasa vial, un tributo muy sencillo de recaudar ya que se obtiene de cobrar un sobreprecio a cada litro de nafta o metro cúbico de GNC que se cargue en cualquiera de las estaciones de servicio ubicadas en cada partido.

De las 24 comunas que conforman el Gran Buenos Aires, 19 ya aplican o tienen decidido aplicar esa tasa. El monto que cobran varía entre 1.5% a 2.5% del precio del litro de combustible. Otros municipios optaron por percibir un monto fijo y no un porcentaje.

La plata que embolsan los municipios gracias a ese tributo no es para nada despreciable. En algunos casos llega a los $1.000 millones anuales, un dineral, sobre todo en tiempos de vacas flacas.

La tasa a los combustibles no discrimina. Municipios grandes y chicos la cobran. También oficialistas y opositores. Algunos lo vienen haciendo desde hace años como Avellaneda, Vicente López, La Matanza, Moreno, Merlo o San Fernando. Otros, en cambio, lo harán en los próximos meses, como Quilmes, Lanús, Almirante Brown Lomas de Zamora.

En José C. Paz, por ejemplo, Mario Ishii estableció el impuesto en el 1% del precio de los combustibles líquidos y de unos $ 6,37 en el precio del GNC vehicular.

“Nosotros disponemos el cobro de la tasa vial de conformidad con lo dictaminado en las ordenanzas Fiscal e Impositiva”, es lo que justifican en Ituzaingó y que repiten en todos los municipios. Allí la tasa está vigente desde 2016 y es de un 2%.

Otro de los distritos en los que se debe tributar es en Hurlingham. Desde el Concejo Deliberante detallaron que la tasa es del 1,55% sobre el precio del litro de gas oil grado 2 y de otros combustibles líquidos similares; del 1,44% sobre precio de nafta y gas oil grado 3; del 2,39% sobre el GNC; y del 1,22% en el resto de los combustibles.

“No comparto poner la tasa vial. La Ciudad de Buenos Aires no la cobra y hay que entender que si sale más caro la nafta en nuestro municipio nos puede quitar clientes. Además, es una doble imposición porque del combustible ya recibimos coparticipación. Si nosotros cobramos este impuesto, las estaciones de servicio lo trasladan directamente al precio del surtidor y al bolsillo de las familias o a quienes usan el vehículo para trabajar”, explicó Diego Valenzuela, jefe comunal de Tres de Febrero, quien a través de sus redes sociales invitó a todos los vecinos de la región a cargar combustible en su distrito.

¿Qué dice Kicillof? Desde el Gobierno provincial patean la pelota señalando que es un tema de los propios jefes locales. “No aprueba ni se opone”, indicaron a Clarín.