Doyle: “estamos cansados de no tener agua”

La creciente población y el uso recreativo agudizan la crisis de suministro de agua.

Una vez más, la comunidad de Doyle se encuentra en medio de una crisis por la falta crónica de agua. El crecimiento exponencial de esta localidad, que ha atraído a propietarios de otras zonas en busca de refugio durante los fines de semana, ha convertido a Doyle en un lugar codiciado para la recreación, con muchas propiedades equipadas con grandes piscinas. Sin embargo, esta popularidad ha ejercido una presión significativa en el suministro de agua de la localidad.

Mientras algunos sectores rurales han optado por invertir en bombas particulares para garantizar el acceso al agua, la mayoría de los residentes confían en un antiguo tanque de agua. Los residentes están lidiando con una situación insostenible y se han unido para expresar sus preocupaciones.

“Estamos cansados de no tener agua. No podemos seguir viviendo de esta manera”, comentó un residente. “Necesitamos que las autoridades vengan a nuestra comunidad olvidada y realicen una inversión seria en bombas y un nuevo tanque de agua. No podemos soportar un día más de esta escasez. Estamos en pleno período electoral, y lo que queremos no es el típico gesto político, sino una inversión real en lo que realmente necesitamos”.

El problema de la falta de agua en Doyle es un tema urgente que afecta directamente la calidad de vida de los residentes. La comunidad se encuentra en una encrucijada, ya que la demanda de agua continúa aumentando debido al crecimiento demográfico y al uso recreativo de la localidad.

La comunidad espera que los candidatos en las elecciones comprendan la gravedad de la situación y se comprometan a tomar medidas concretas para abordar esta crisis de agua. Doyle necesita una solución a largo plazo que garantice un suministro adecuado de agua para sus residentes y visitantes.