Crisis por faltantes en la salud: advertencia de los cardiólogos por la falta de insumos y trabas a la importación de audífonos

La Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos denuncia que hay trabas a la importación de audífonos, que no se fabrican en la Argentina y tambien hay una dura advertencia de los cardiólogos por la falta de insumos: ya afecta la atención de los infartos y los ACV

Cerca de 6.000 personas se encuentran en lista de espera para conseguir audífonos, según afirman desde la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos (MAH). En diálogo con Clarín, señalan que a esta cifra se llega por “la demanda acumulada” y que está asociada con “todas las trabas existentes en el proceso de importación”.

Horacio Cristiani, director de la MAH, comenta que son varias las dificultades a las que se enfrentan para comprar audífonos. “La primera tiene que ver con la imposibilidad de ingresar el trámite en el SIRA (Sistema de Importaciones de la República Argentina). En algunos casos, directamente figura que no tenemos ‘capacidad económica-financiera’ cuando, en realidad, la decisión para determinar esto es arbitraria”, sostiene Cristiani.

Y cuenta que también se encuentran con problemas a la hora de efectivizar los pagos. “No nos dejan abonar porque no hay dólares”, remarca.

En tanto, destaca que en los casos en los que logran superar estos inconvenientes, “deben aguardar la aprobación del formulario”.

“Esto debería tardar una semana y la última vez demoró tres meses”, explica sobre algunas de las razones por las que es tanta la gente que espera.

“Ahora aguardamos por un embarque de audífonos que autorizaron hace tres meses. El tema es que todos los días se suma gente: adultos mayores que son nuevos usuarios o pacientes más jóvenes que deben renovar los suyos”, aporta Cristiani.

En Argentina no se fabrican audífonos, según confirma. Se producen en Estados Unidos, Suiza y Dinamarca. “Los que llegan a nuestro país se importan de Dinamarca, cuestan entre 200 y 500 mil pesos, aunque esto puede cambiar por las variaciones que está sufriendo la cotización del dólar. Tienen una vida útil de entre 3 y 5 años“, precisa.

“La gente que está hoy sin audífonos se la aguanta. Viene, reclama, nos insulta, nos hace amparos, pero no le queda otra que esperar. En algunos casos ya se le seleccionó el modelo de audífono y en otros directamente se le postergó la prueba porque no sabemos cuándo vamos a poder comprarlos ni a qué precio”, advierte el referente de la MAH.

Las principales sociedades científicas del ámbito de la cardiología lanzaron una dura advertencia: alertaron que ya afecta a las urgencias como la atención de los infartos de miocardio y el ACV, y que esto determinará “un aumento inmediato de la mortalidad y/o discapacidad”.

El comunicado lleva la firma de los presidentes de las Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), la Federación Argentina de Cardiología (FAC), Fundación Cardiológica Argentina (FCA), el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI), el Colegio Argentino de Cirujanos Cardiovasculares (CACCV) y el Colegio Argentino de Cardiólogos (CAC).

El texto es corto, pero contundente en sus términos. Las sociedades científicas señalan que están “extremadamente preocupadas por la escasez de insumos médicos y material de contraste que ya genera graves dificultades en la realización de estudios de diagnóstico y procedimientos cardiovasculares, sin medidas de solución hasta el momento”.

Y son muy claras con el impacto que esto tiene en la atención médica: “Esta situación ya hoy no solo afecta la realización de intervenciones programadas sino también a las de urgencia como las angioplastias primarias en el tratamiento del infarto de miocardio o neurointervencionismo en el manejo de los accidentes cerebrovasculares”.

Los profesionales alertan que la “inadecuada o imposible realización” de estas prácticas “determinará un aumento inmediato de la mortalidad y/o discapacidad”.

Cierran el comunicado remarcando que su objetivo es “alertar a las autoridades sanitarias y políticas correspondientes acerca de esta crítica situación y priorizar el cuidado de la salud de nuestra población”.

“Los medios de contraste, que resultan fundamentales para hacer estudios y prácticas muy importantes como las anglioplastias, no se producen en el país, los tenemos que importar y su acceso está muy restringido”, destaca a Clarín Ana María Salvati, presidenta de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA) y expresidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) sobre las razones por las que se sumaron al comunicado.

Para observar las arterias e identificar obstrucciones a tratar “necesitamos sí o sí teñirlas y, para eso, debemos utilizar líquido de contraste”, señala.

Y detalla: “Aunque no es lo ideal, hay estudios programados que uno puede diferir. No así con casos de pacientes que llegan con un infarto. Son urgencias. No se pueden dejar para mañana, hay que resolverlas hoy”.

En tanto, Salvati advierte que en algunas instituciones queda stock para una semana. “Nos pasa en cardiología, lo mismo están viviendo los neurólogos que deben intervenir frente a un ACV, por ejemplo”, precisa.

“Un infarto no tratado tiene el doble de mortalidad y, a la vez, el doble de riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca y otras complicaciones. Por eso decimos que se está poniendo en riesgo la salud de los pacientes”, remarca.

En esta misma línea, comenta que “las importaciones hoy en Argentina están muy restringidas, sabemos que no hay dólares en el país. Hay que superar muchos pasos para que comprar determinados insumos afuera, no tienen ingreso libre. De acá surge nuestro llamado a las autoridades sanitarias y políticas para que lo tengan en cuenta”.

“Para cada ciudadano, lo suyo es prioritario, el tema es que acá hablamos de asistencia primaria, de temas sensibles de salud”, aporta la presidenta de la FCA.